La vocera y representante del Comité de Familiares de Presas y Presos Políticos de El Salvador, COFAPPES, Ivania Cruz, dijo durante la entrevista de Radio YSUCA, que los privados de libertad enfrentan graves violaciones a sus derechos humanos en los distintos centros penitenciarios.
Cruz explicó que antes del régimen de excepción los internos en las cárceles salvadoreñas ya vivían en condiciones de hacinamiento y falta de atención. Sin embargo, luego del 26 de marzo de este año la situación se agravó.
Cruz dijo que en el penal La Esperanza en Mariona hay más de 28 mil detenidos y solo hay 10 médicos para atender a esa población; además los custodios de ese recinto viven saturados de trabajo, ya que no hay contrataciones nuevas, ante los más de 57 mil detenidos en el régimen de excepción.
Por otro lado, las “tienditas penitenciarias” están sin productos y no hay medicamentos en las clínicas penitenciarias. Todo esto es grave, ya que la desatención en la que se encuentra esta población ocasiona muchas veces la muerte, explica Cruz.
Opina que estas violaciones de derechos se pueden calificar como crímenes de lesa humanidad, que se cometen desde el Estado.