El Estado salvadoreño ignora e invisibiliza este tema, dicen los familiares de desaparecidos. Por ejemplo, dicen, la fiscalía cambió la categoría de desaparecidos y la sustituyó por el término “ausencias voluntarias”.
Hasta octubre de 2021, el Estado salvadoreño reconoció 1,191 casos de personas desaparecidas, sin embargo para este 2022, la institución no ha presentado cifras de desaparecidos.
Para quienes enfrentan esta difícil situación, los desaparecidos siguen dejando luto y dolor.
María Rauda es madre de un joven desaparecido en Cumbres de San Bartolo de Quezaltepeque. Ella se siente desamparada, ya que las autoridades no le prestan la atención debida al caso y, en fechas como la de los fieles difuntos, se deprime ya que no tiene una tumba donde ir a enflorar, Rauda dijo entre lágrimas que quiere encontrar los restos de su hijo.