Rafael Segura fue privado de libertad y torturado en julio de 1980. En un clima de creciente represión gubernamental, Rafael fue capturado por la Fuerza Aérea Salvadoreña y detenido por 96 horas, pasando por los cuarteles de la Policía de Hacienda y la Policía Nacional; durante este período fue sometido a las torturas llamadas «el avioncito» y «la capucha». Todo eso, según él, por exigir sus derechos.
Leonor Arteaga, abogada de la Fundación para el Debido Proceso, reconoció algunos avances tras la derogación de la Ley de Amnistía, como por ejemplo la apertura de proceso judicial en casos como el de la masacre de El Mozote, masacre El Calabozo, el de los cuatro periodistas holandeses y el caso de Monseñor Romero.
También reconoce la creación de una institucionalidad para investigar esos casos. Sin embargo, el reto por buscar la verdad y hacer justicia es más grande, pues poco se ha avanzado, agregó Arteaga.