Desde tempranas horas de este jueves 15 de septiembre, elementos de la Policía Nacional Civil y militares instalaron varios retenes en las entradas principales a San Salvador.
La policía detenía a todos los autobuses que venían desde el occidente del país, a los motoristas se les pedía la licencia de conducir y realizaban una inspección al interior de las unidades. Algunas personas eran bajadas de los autobuses para ser revisadas.
Los dispositivos comenzaron desde las 4 de la mañana con el cierre del retorno en el bulevar de Los Próceres a la Manuel Enrique Araujo, otros se encontraban en El Poliedro, sobre la carretera de Santa Ana a San Salvador.
Otros retenes estuvieron apostados en la autopista a Comalapa, a la altura del monumento a la Paz, en el bulevar Monseñor Romero y en el desvío a Ilobasco, en Cabañas.
Organizaciones sociales denunciaron que hubo intentos por detener la marcha, convocada por la sociedad civil. Así lo explicó Morena Murillo, integrante de las organizaciones.