La desaparición forzada es un acto aberrante que no sólo causa sufrimiento a la víctima, sino también a su familia, que trasciende generaciones. Es un delito continuo, señala Ovidio Mauricio, de la Comisión de Trabajo en Derechos Humanos Pro Memoria Histórica.
Durante la guerra, el Estado fue el que mayoritariamente cometió desapariciones forzadas, a través de estructuras militares y paramilitares. Sin embargo, en la actualidad, el Gobierno continúa justificando y dando poder a la Fuerza Armada, afirma Mauricio.