La deuda de El Salvador es tan grande que su pago anual consume muchos recursos del presupuesto general de la Nación, según César Villalona. Solo en enero de 2023, se tienen que pagar $800 millones de dólares, pero en todo el año el pago de la deuda andará por $2,600 millones, y si se genera nueva deuda el próximo año se debe sumar al monto de pago.
Según el economista, el país corre el riesgo de no poder pagar la deuda. Si cae en un impago, de inmediato el Fondo Monetario Internacional le dirá al mundo que El Salvador es irresponsable y que nadie le preste y congelan desembolsos pendientes. Además, suben los intereses de la deuda interna y externa, que ya se adquirió.
Y si el gobierno decide pagar la deuda, entonces habrá recortes en otros rubros de inversión, que terminan afectando a la población, según Villalona.