La economista Tatiana Marroquín dijo a YSUCA que la reducción de la calificación de El Salvador en Moody's, de forma directa, afectará las finanzas públicas y estas son el medio que da sostenibilidad al Estado para proveer servicios y garantías de derecho a la población.
La agencia calificadora Moody's redujo esta semana la nota de El Salvador de emisor en moneda extranjera a largo plazo a "Caa3", de un "Caa1" previo, a raíz de la posibilidad de un impago de la deuda que el país debe amortizar en 2023 y 2025 y a la falta de un "plan creíble".
Marroquín dice que esta baja en la calificación genera más retos al país para buscar financiamiento y esto cada vez es más grave porque deberá meterse en más endeudamiento para poder cumplir con sus obligaciones. La economista dice que las obligaciones no son sólo el pago de la deuda internacional, sino que está el pago de salarios, pensiones, programas sociales y transferencias a municipalidades.
En el pasado, muchos de estos programas se han visto impactados por las dificultades financieras del Gobierno.