El Gobierno de Bukele ha dado rienda suelta a la permisividad de proyectos que van a traer repercusión ambiental, prueba de ello es la aprobación de manera exprés del aval para construir un aeropuerto en La Unión y el Tren del Pacífico.
Desde que la pandemia de la covid-19 apareció en el país, el gobierno aprovechó para flexibilizar la emisión de permisos ambientales en temas de evaluación preliminar, el acceso y abastecimiento de agua y manejo de aguas negras y grises.
En marzo de 2020, el ministro de Obras Públicas presentó ante el legislativo la propuesta de “Disposiciones transitorias para la agilización de trámites en la atención de emergencia nacional de la pandemia por COVID-19”.
Al respecto, Luis González, director de Incidencia y Gestión de Políticas Públicas de la Unidad Ecológica Salvadoreña, UNES, señala que muchos han de pensar que estas iniciativas buscan reactivar la economía y otorgar empleos a muchas personas. Sin embargo, esto destruye los recursos naturales, por ello es necesario respetar los caminos trazados en materia de leyes ambientales.