Por su parte el Instituto de Acceso a la Información Pública, IAIP, aumentó su presupuesto en 2022. Sin embargo, el incremento es insuficiente para hacer su labor. Por su parte, el Tribunal de Ética Gubernamental no presentó crecimiento en el presupuesto.
La Corte de Cuentas de la República mantiene su presupuesto bajo. El Órgano Judicial, por mandato constitucional, percibe un aumento.
En general, las asignaciones presupuestarias en 2022 para las instituciones de control podrían resultar insuficientes para atender adecuadamente la demanda social de servicios estatales, pudiendo derivar en afectaciones a los derechos de la población, al no contar con instituciones públicas que investiguen y juzguen los delitos de manera oportuna, fiscalicen los fondos públicos para evitar la corrupción o permitan el acceso a la información de forma efectiva.