Organizaciones ambientales, sociales e indígenas señalan que en Centroamérica, países como Honduras y El Salvador, comparten crisis alimentaria e hídrica, pérdidas en la agricultura, territorios amenazados por industrias extractivitas y monocultivos.
A esto se suma la falta de garantías de derechos de las mujeres, de los Pueblos Indígenas y de las poblaciones históricamente vulneradas. Además, dicen que el fenómeno de El Niño, que se traduce en ausencia de lluvias, es el ejemplo más reciente de los síntomas de la crisis climática que afecta la región.
Omelina Méndez, representante de los pueblos indígenas del país, dice que enfrentan severas pérdidas agrícolas con las que abastecen a sus familias.