Recientemente se conoció que la estudiante de 7mo año de medicina de la Universidad de El Salvador, Nathalie Vanessa Miranda se habría suicidado por supuesta carga laboral, humillaciones provocadas cuando hacía sus prácticas como interna en las rotaciones hospitalarias.
Según algunos psicólogos, la formación y el ejercicio de la profesión médica se asocia a la alta prevalencia de patologías como depresión, estrés y conductas autodestructivas.
Para una mayoría de médicos resulta complicado pedir ayuda y, en muchos casos, procuran ocultar su sufrimiento mental hasta que es incapacitante o se producen consecuencias fatales, como el caso de esta estudiante y muchos otros que se han conocido a lo largo de los años. Sin embargo, el caso de Nathalie Miranda era distinto, ya que constantemente denunciaba en sus redes sociales el abuso al cual era sometida, pero nunca fue escuchada.
Para la psicóloga Margarita María Weil Nuila, la salud mental de los salvadoreños no ha sido importante en las políticas gubernamentales y específicamente en el caso de los estudiantes de medicina y, aunque parezca irónico, esta población presenta una mayor incidencia en trastornos mentales que el resto de la gente.
Este suicidio ha llamado la atención, aunque quizá de forma momentánea, pues no traerá cambios, las denuncias de malos tratos y acoso en la Universidad de El Salvador no han logrado ser controlados, dice la licenciada Margarita Weil.