La pandemia fue propicia para que funcionarios realizaran acciones con opacidad, de forma poco transparente, señala Loyda Robles, directora de Fortalecimiento a la Institucionalidad del Estado, Transparencia y Anticorrupción, de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho, FESPAD.
En El Salvador se hicieron compras irregulares, cesaron los términos administrativos, incluidos los términos de acceso a la información pública, para que los funcionarios no rindieran cuentas. Y sobre estas acciones realizó su investigación la Comisión Internacional Contra la Impunidad en El Salvador, CICIES, lo cual propició su cierre.
Robles hace un recorrido sobre cómo se han abierto las puertas a la corrupción en la actual gestión gubernamental.