En 2018 el Juez de Paz de Antiguo Cuscatlán, José Palma, con el apoyo de la Policía, comenzó a desalojar a estas familias de la comunidad El Espino, ubicada en una finca con el mismo nombre y cercana a la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre el Boulevard Cancilleria.
Tres años han pasado y trece familias aún no han sido trasladadas al proyecto habitacional, según Morena Ingles, de 44 años. Ella no se ha podido trasladarse al nuevo proyecto debido a la falta de recursos ya que deben pagar una prima de $ 200, por lo que no han podido recolectar el dinero.
Ingles señala que varias familias son de escasos recursos y dicen no entender porque el proyecto habitacional es muy alto, dado que apenas logran sacar dinero para subsistir de la venta de tortillas y comida.