interponen una denuncia ante las instancias del Estado. Según datos de Cristosal, este porcentaje ha ido bajando debido a la desconfianza de la población.
Muchas víctimas han perdido la esperanza de obtener apoyo y justicia en el país, por ello optan por marcharse al extranjero en búsqueda de asilo.
Es difícil ahora tener alternativas de justicia y resoluciones favorables para las víctimas a quienes se les violan sus derechos, dice la representante de Cristosal.
Esta opinión la comparte Sandra, quien es parte de las estadísticas de desplazamientos forzados internos. Mientras se marcha de su comunidad para resguardar su vida y la de su familia, reflexiona sobre cómo las pandillas se han apoderado de los territorios y la falta de protección que brinda la policía.