Este audio es un extracto del Anuario 2020 del Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo”, y se enfoca específicamente en un artículo de la sección de Geología titulado "El terremoto de Zamora del año 939 d.C. ¿Un sismo u otro tipo de fenómeno natural?". El autor, Pablo G. Silva Barroso, analiza las crónicas históricas que describen un supuesto terremoto en Zamora en el siglo X, un evento que ha sido cuestionado y recientemente eliminado de los catálogos sísmicos oficiales. El trabajo concluye que, basándose en las descripciones de incendios y fenómenos costeros, el evento pudo haber sido causado por la explosión atmosférica de un bólido (cometa o meteorito) cerca de la costa atlántica portuguesa, cuyos efectos secundarios pudieron incluir un temblor percibido en Zamora. El artículo compara este suceso con otros impactos cósmicos históricos como el evento de Tunguska, sugiriendo que la destrucción y los incendios reportados en múltiples localidades del norte de la Península Ibérica se alinean mejor con esta hipótesis. De otra fuente analizamos las repercusiones de un gran incendio castellano ocurrido en 949, un desastre natural que devastó la Meseta Norte, especialmente la región de Castilla. El autor rastrea la memoria histórica del suceso, desde las crónicas analísticas de la época que lo califican de "año nefasto" o anno iniquo, hasta su posterior mitificación en géneros épicos que lo confunden con eventos bélicos como la Batalla de Simancas. Lo más relevante es el hallazgo de una huella diplomática excepcional en 950, evidenciada por un inusitado pico de actividad notarial —principalmente donaciones y ventas— en varios monasterios, como Cardeña y Valpuesta. Esta correlación entre el incendio y el súbito aumento de transacciones documentales sugiere que el desastre sumió al campesinado en una crisis económica y de subsistencia, obligándolos a desprenderse de sus modestas propiedades a cambio de apoyo institucional en los meses posteriores al fuego. Tambien diversas interpretaciones sobre la destrucción de un puente viejo en el siglo X, debatiendo si fue un acto deliberado o resultado de un fenómeno natural catastrófico. Se destaca la teoría de un terremoto originado por un volcán submarino en el año 949, apoyada por toponimia local y la inusual caída del puente. Además, se presenta una cita del Cronicón Burgense que describe cómo en el año 977 una "llama surgió del mar" causando grandes incendios y destrucción en numerosas localidades, un suceso que algunos expertos modernos, como Borrell, atribuyen a la caída de bólidos (meteoritos) o, alternativamente, a la influencia de la erupción volcánica de Eldgjá en Islandia durante el año 939. En última instancia, el fragmento subraya que, si bien existen registros históricos de grandes incendios y fenómenos extraordinarios en la Meseta Norte, la vinculación directa con causas científicas específicas como un volcán submarino es una interpretación moderna que contrasta con el lenguaje simbólico de las crónicas medievales.