explora el Entroido gallego durante la Edad Media.Revela que la celebración ya era una tradición ritualizada en el siglo XIII y fue tolerada e institucionalizada por la Iglesia, a menudo sirviendo como fecha clave para pagos en contratos.El Carnaval de Castro y Laza, conocido como Entroido, es una celebración profundamente arraigada en la comarca de Laza, Orense, que destaca por su singularidad y la conservación ininterrumpida de tradiciones milenarias. A diferencia de otros carnavales que han perdido su simbolismo original, el Entroido de Castro y Laza mantiene un legado de ritos primitivos vinculados a la expulsión de malos espíritus y la fecundidad, con orígenes que se remontan a las Saturnales romanas o las festividades dionisiacas. La figura central es el "Piliqueiro", cuya indumentaria artesanal y comportamiento ritual son esenciales para la fiesta, no como meros disfraces, sino como personajes celadores del orden que encarnan el alma y la memoria histórica del pueblo.Se destaca la figura central de la festividad, la máscara de peliqueiro, cuya creación artística estuvo dominada hasta los años 50 por Celso Otero, un ebanista con habilidades artísticas, cuyas plantillas originales fueron redescubiertas por sus bisnietos. Estas máscaras, documentadas por las fotografías pioneras de Xosé Collazos Toro, exhibían un estilo modernista con motivos variados, desde animales y elementos astrales hasta figuras humanas y un barco de vapor, reflejando la emigración a América.