La función materna es la base de toda constitución psíquica. Una de sus facetas principales es albergar la vida y sostenerla con sus manos (en el sentido real y simbólico). El rostro materno sustenta la existencia del bebé y es la primera cara del mundo, ya sea un mundo que acoge o rechaza. El rostro, brinda el primer Yo, otorga el sentimiento de la vida y hace ver al infante que es deseado al ser reconocido mediante las manos, el rostro y la mirada. Estudiemos este crucial concepto a la par de situaciones sociales contemporáneas.
Nuestros psicoterapeutas están capacitados para ayudarte a expresar tus pensamientos y sentimientos. A su vez, escuchan y brindan un espacio sin prejuicios para que puedas sentirte escuchado y comprendido. Contáctanos, es un gusto escucharte: