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La escena política española vive un capítulo tenso y cargado de simbolismo dentro del PSOE. La polémica suscitada por la reciente ley de amnistía ha provocado un choque frontal entre dos figuras emblemáticas del socialismo español: el expresidente del Gobierno Felipe González y el portavoz socialista en el Congreso, Patxi López.
En el Madrid político, cuando parece que nada puede sorprendernos, el guion da un giro inesperado. Esta semana, la propuesta del Gobierno de Pedro Sánchez y su ministro de Justicia, Félix Bolaños, para declarar “ilegítimas” ciertas grabaciones de la Guardia Civil ha encendido todas las alarmas. El epicentro: las comprometedoras escuchas que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil realizó en torno al ya célebre caso Koldo —la trama de comisiones ilegales que salpica a pesos pesados del PSOE como José Luis Ábalos, Santos Cerdán y el propio Koldo García. El asunto amenaza con poner patas arriba tanto a los tribunales como a los despachos socialistas.
Mal día este 25 de junio de 2025 para Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno socialcomunista pensó que era un buen negocio escapar de la habitual paliza que suele ser para él la sesión de control en el Congreso de los Diputados y, de paso, poder hacerse fotos de oportunidad en la cumbre de la OTAN.
La mañana del 24 de junio de 2025 comenzó con sobresaltos en los pasillos de La Moncloa. El titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, Juan Carlos Peinado, ha decidido elevar una exposición razonada al Tribunal Supremo solicitando la imputación de Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, por presuntos delitos de malversación y falso testimonio. ¿El detonante? Las ramificaciones judiciales del llamado caso Begoña Gómez, que ya lleva meses erosionando la imagen del Ejecutivo y ahora amenaza con convertirse en un verdadero terremoto institucional.
En 24x7 de este lunes 23 de junio, Alfonso Rojo analiza con dos abogados expertos en corrupción política, Miguel Bernard y Luis María Pardo, la evolución de la investigación por el cobro de mordidas de Cerdán, Ábalos y Koldo que está realizando el Tribunal Supremo. Además, conectamos con Bertrand Ndongo para conocer el minuto a minuto de lo que está viviendo en el alto tribunal
La implicación de otra mano derecha de Pedro Sánchez, el ahora ex secretario general del PSOE, Santos Cerdán, en la trama de corrupción socialista conocida como el caso Koldo, ha puesto al borde del abismo al partido de Ferraz.
La figura todopoderosa del marido de Begoña se tambalea en el seno de la formación pese a dedicar los últimos 10 años a destruir la disidencia interna y colocar a sus más fieles escuderos en las posiciones de mando para asegurar un control total.
Así las cosas, muchos dentro del PSOE consideran que Sánchez no llegará ni al final del verano porque la Legislatura es inaguantable, en especial si terminan por salir más audios que impliquen de lleno al presidente en la trama.
En los últimos días hemos visto un resurgir mediático de las primeras ‘víctimas’ de Sánchez dentro del partido, así como de otros socialistas purgados que claman por un cambio interno en la cúpula de la formación.
Este y otros asuntos serán tratados en un ‘24x7’ distinto, presentado por Bertrand Ndongo.
Es tan cutre todo que se cuenta y no se cree.
A este paso, la corrupción del Gobierno Sánchez va a hacer que Torrente en lugar de ser una comedia crítica, se convertirá en un documental sobre el sanchismo, de Tito Berni a José Luis Ábalos.
Pedro Sánchez emprende la operación huida hacia adelante.
El presidente del Gobierno está cercado y tras montar un show lastimoso que nadie creyó -y cuatro días de ‘reflexión’-, ha dado un giro de 180 grados: ni disculpas ni autocrítica, pasa al ataque y con su cara de teflón, afirma que la culpa no es suya sino del PP y Vox.
La estrategia del presidente es clara: llenar de más fango el ambiente, radicalizarse y ganar tiempo para acabar con la disidencia política, con los medios críticos y terminar de colonizar la justicia.
Pedro Sánchez repite estrategia: luego de hacerse la víctima, se toma unos días de ‘reflexión’ y pasa al ataque.
Fue lo que hizo hace un año cuando se destapó el caso Begoña; y lo ha vuelto a hacer con el ‘informe Cerdán’ que además de señalar al ahora ex secretario de organización del PSOE, expone cómo se repartían las licitaciones y mordidas en contratos públicos de su Gobierno.
Las ondas del ‘explosivo’ informe de la UCO de la Guardia Civil que señala a Santos Cerdán todavía se sienten.
Nadie se creyó el patético espectáculo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el que intentó hacerse la víctima -mal maquillado y con cara compungida- y en la que anunció como gran medida de ‘regeneración’ una auditoría externa.
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