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Negarlo todo aunque la evidencia demuestre lo contrario.
Esa es la estrategia de Pedro Sánchez que ha trasladado ahora a sus ‘lacayos’ que se encuentran investigados o salpicados por los distintos casos de corrupción que salpican a su Gobierno, su partido y su círculo íntimo.
Ayer vimos dos claros ejemplos de la doctrina de Sánchez, que se basa en dos principios: la mentira y el cinismo.
Primero fue el turno del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. Al hecho lamentable de ser el primer jefe del Ministerio Público que tiene que declarar como imputado en el Tribunal Supremo, suma su nula colaboración ni respeto con la Justicia. Así las cosas, solo respondió a las preguntas de su abogado, negó que hubiese filtrado información alguna sobre la pareja de Isabel Díaz Ayuso e insinuó que sería responsabilidad de la fiscal Lastra, cuyo testimonio le dejó en una posición comprometida.
Vergüenza infinita.
Pedro Sánchez es el presidente de lo inédito. Lamentablemente para los españoles, para mal. Hoy en el Tribunal Supremo acontece un penoso hecho histórico: la declaración del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por un presunto delito de filtración de datos personales de un particular.
El fiscal de Sánchez declara este miércoles como imputado ante el magistrado Ángel Hurtado por la presunta revelación de secretos relativos al empresario Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Al borde del abismo.
Pedro Sánchez se encuentra arrinconado por todos los frentes abiertos y su capacidad de maniobra es cada vez menor.
Así las cosas, el presidente ha dado la orden de atrincherarse y resistir aunque la corrupción que salpica a su Gobierno, a su partido y a su círculo íntimo sea cada vez más insoportable. Los casos de su esposa Begoña Gómez, su hermano David Sánchez, su fiscal general Álvaro García Ortiz y todos los que implican la presunta trama de corrupción socialista conocida como el ‘caso Koldo’.
Todo este desgaste ha hecho mella en un PSOE que ha dejado de ser el Partido Socialista Obrero Español al Partido Sanchista Obediente y Enajenado debido a la sumisión que hacen gala.
Obligado.
Así tendrá que convocar elecciones Pedro Sánchez ante todos los frentes abiertos que tiene. Cercado por la Justicia debido a la corrupción que salpica a su Gobierno, su partido y su círculo íntimo, la poltrona de la Moncloa se le pone muy caliente.
A todo esto hay que sumar que el líder del PSOE tiene cada vez más complicado demostrar que además de mandar, gobierna. Su última derrota parlamentaria con el decreto ómnibus deja en claro que Sánchez no puede impulsar ninguna medida por sí solo y que sus estratagemas tampoco están surtiendo el efecto que tenían antaño. Así, intentó usar de forma vergonzosa las ayudas a los afectados por la DANA, a los pensionistas y personas en situación de exclusión para colar sus prebendas a los socios del Frankenstein.
La reciente derrota parlamentaria del llamado "decretazo ómnibus" deja al descubierto el engaño del Gobierno Sánchez y su nula ética y humanidad al utilizar a los afectados por la DANA, a los pensionistas y a las personas en una complicada situación económica para avanzar en su agenda personalista.
Así, el líder del PSOE intentó colar en su ‘paquetazo’ de leyes -tumbado por la negativa de PP, Vox y Junts- ocultaba medidas como protección a los okupas, el regalo de un palacete de 17 millones de euros al PNV y el recorte de la financiación a las comunidades autónomas.
Asqueante.
Pedro Sánchez sigue demostrando que no conoce ningún límite ni tiene líneas rojas para seguir en La Moncloa.
La última estratagema del presidente de Gobierno ha sido usar las ayudas para los afectados por la DANA, las pensiones y subvenciones al transportes como cebo para aprobar por la puerta de atrás medidas que solo apoyarían su partido y sus socios porque son los únicos que se beneficiarían de ello.
El día de ayer el líder del PSOE se llevó una nueva derrota legislativa al intentar aprobar otro decreto ‘ómnibus’ al votar en contra PP, Junts y Vox al dar cuenta de lo burdo de la estrategia empleada por Sánchez: intentar colar por la puerta de atrás sus pagos al PNV, Sumar y ERC, y a sabiendas que no iba a ser aprobado, culpar a los populares de negar la ayuda a los valencianos.
El circo continúa.
La corrupción del Gobierno, del partido y del círculo íntimo de Pedro Sánchez es tal que cada día se conocen más datos sobre los manejos opacos e irregularidades en los negocios y gastos públicos.
El empresario Víctor de Aldama ha soltado un bombazo en el programa de Carlos Herrera sobre la fortuna que estaría escondiendo la mujer del presidente en el exterior. Uno de los ejes central de la presunta trama de corrupción socialista conocida como el 'caso Koldo' advirtió que hay una denuncia en la Fiscalía que lleva un listado donde aparece el nombre de la mujer del socialista con cuentas en el extranjero que se elevan por encima de los seis millones de euros.
Lo que faltaba.
Lo de Pedro Sánchez con Díaz Ayuso es de hacérselo mirar. No conforme con atacar un día sí y otro también a la popular ahora hay maniobras orquestadas en la oscuridad para derribar a una rival que cada día se le atraganta más.
Luego de intentar atacar a su padre, a su hermano y por último, la situación de su pareja con Hacienda, ahora los abogados de la presidenta madrileña han sufrido un robo en sus viviendas.
En los últimos días los letrados que defienden a González Amador, Guadalupe Sánchez y Carlos Neira, como la propia pareja de Ayuso e, incluso, el arquitecto que llevó a cabo la reforma del piso que ocupa junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid han sido víctimas de acciones vandálicos.
Todos ellos consideraron que eran meros actos producto de la delincuencia común. Sin embargo, son demasiadas «casualidades» y por ello el entorno de la presidenta ha pedido a la Guardia Civil que se investiguen todos estos casos como una causa común.
Este y otros asuntos de actualidad serán tratados en el '24x7' de este martes, 21 de enero, junto al periodista César Sinde.
Al borde del abismo.
Así ha quedado el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz luego de que dos subordinados suyos desmontaran sus coartadas ante el Tribunal Supremo.
Por un lado, la fiscal Superior de Madrid, Almudena Lastra, afirmó que la filtración de los correos confidenciales sólo pudieron salir de Fiscalía. Para confirmar estas sospechas, la propia Lastra le preguntó a García Ortiz «¿lo has filtrado tú?», a lo que el sanchista respondió sin negarlo: «Eso ahora no importa».
En lugar de bajar suflé las terminales mediáticas arrodilladas al
La izquierda ha salido a justificar las agresiones a periodistas incómodos para el Gobierno de Sánchez e incluso a reírse de ello, estableciendo el ‘lanzamiento de micrófono’ como disciplina olímpica.
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