Te fuiste de vacaciones. Diez días sin correos, sin reuniones, sin el trabajo. Y a los dos días de regresar era como si nunca te hubieras ido.
Si eso te pasó, no es que el descanso no sirva. Es que el burnout necesita algo distinto a lo que llamamos descansar.
Hay una diferencia fundamental entre recuperación de energía y recuperación del sistema nervioso. El descanso convencional logra la primera. El burnout requiere la segunda. Y son cosas completamente distintas que necesitan intervenciones completamente distintas.
En este episodio entiendes exactamente por qué sigues agotado aunque hayas descansado, qué activa la recuperación real del sistema nervioso, y cuál es la estructura concreta que sí mueve la aguja.
No es energía lo que falta. Es regulación.