Todos saben que pueden llamarte. A cualquier hora. Con cualquier problema. Sabiendo que vas a contestar, que vas a ayudar, que vas a encontrar la manera.
Eres el que resuelve. La que siempre puede. Y eso durante mucho tiempo te definió.
Pero hay algo que nadie te dijo cuando te convertiste en el pilar de todos: que los pilares también se agrietan. Y que cuando un pilar se cae después de años de sostenerse solo — cae solo.
En este episodio hablamos del costo fisiológico y psicológico real de la hiperresponsabilidad, de dónde viene ese patrón, y por qué el día que ya no puedes no solo pierdes energía — pierdes quien crees que eres.
Necesitar no te hace menos. Te hace completamente humano.