El P. Francisco Brändle nos propone tres Cartas de Santa Teresa a su hermano Lorenzo que reflejan su espiritualidad de una manera práctica con situaciones de la vida corriente. En concreto las cartas con fecha de enero y febrero de 1577, escrita desde Toledo, donde se habla de su propuesta, con sus problemas, el cómo vivir la oración, comienzos de la misma, la templanza para los que se inician a ella, ofreciendo mejor una voluntad más sometida que grandes disciplinas. Nos muestra sobre la sequedad, la quietud, el desprendimiento,..., todo ello, no en teoría, sino en la práctica, de un modo sintético, rematando con su poesía: Oh, hermosura que excedéis..., para detallar también la dimensión festiva de la vida cristiana.