Vicentín es un chico diagnosticado de esquizofrenia. Es muy alegre, le encanta cantar y bailar. Tiene el alma de Elvis en su interior. Su don es saber lo que la gente va a decir, su deseo, concursar en todos los realities de la tele. Su cruz, y la de su familia, sufrir una enfermedad mental en un país en crisis. Un cóctel de emociones ancestrales, donde el estigma y el miedo a lo desconocido, a lo incontrolable, desestabiliza a nuestra sociedad, apresando y presionando al protagonista hasta situaciones límites de descomposición familiar, en busca incansable de una solución médica. Así habla la compañía Vodevil de su obra "El silencio de Elvis", pero nosotros hemos charlado con la dramaturga, actriz y directora Sandra Ferrús sobre la esquizofrenia, los prejuicios, la familia humilde de Vicentín... Esta noche (viernes, 18 de octubre) inauguran, a las 21:00 h., el Festival de Teatro y Danza Contemporáneos de Badajoz en el López de Ayala.