Un restaurante valiente que abrió sus puertas de los primeros, el pasado 28 de mayo, y
al que hoy premian su acertada apuesta sus muchos clientes, a los que
progresivamente se van sumando parte de los que siempre han formado parte de su
amplio repertorio, residentes alteanos, además de amigos y vecinos de los todos los
puntos de la comarca. Y es que sentarse en la terraza del restaurante Juan Abril, tanto
a la hora de comer como de cenar, es uno de esos pocos lujos que, al alance del
bolsillo de cualquiera, que no se deben perder. Una oportunidad diferente de degustar
un magnífico arroz, carne o pescado, ahora que nos adentramos en un nuevo fin de
semana.