El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha emitido una serie de instrucciones para fomentar la inversión en valores de empresas tecnológicas rusas y en otras ramas. Asimismo, habló sobre condiciones para el regreso al país de empresas extranjeras. Mientras, con gran inocencia, países de la Unión Europea sueñan con que EEUU les devuelva su oro.
Rusia avanza, Europa sin salida
Putin espera que el Gobierno y el Banco de Rusia adopten "medidas adicionales destinadas a incentivar la adquisición por parte de participantes profesionales en el mercado de valores de acciones de empresas tecnológicas que implementan proyectos que cumplen los criterios de proyectos de soberanía tecnológica" antes del 1 de octubre.
En este contexto, el primer ministro ruso, Mijail Mishustin, informó que la participación de la economía creativa en el PIB de Rusia trepó al 4% en 2024, alcanzando los 7,5 billones de rublos (122.500 millones de dólares). Tres cuartas partes de los ingresos "están aseguradas por cinco sectores, entre ellos el software, la publicidad, la gastronomía, las artes escénicas y el diseño", detalló el alto cargo. Al respecto, un decreto firmado por Putin sugiere que la contribución de las industrias creativas al PIB debería alcanzar el 6% en 2030.
"Rusia sabe, que en cuanto a tecnología, y concretamente en el sector digital, es fundamental para todo lo que se avecina, y lo que ya estamos viviendo, y hay múltiples subsectores, digamos la inteligencia artificial, la producción de software, incluso también la producción de hardware. La inteligencia artificial tiene muchísimo que ver con la seguridad nacional y con la propaganda. Todos estos sectores están vinculados de alguna u otra manera", explica el analista político Christian Nader.
Por otra parte, Putin instruyó que el Gobierno ruso debería considerar las propuestas de las empresas rusas sobre las condiciones para el regreso de las compañías extranjeras al país antes de julio.
"El Gobierno de Rusia debe considerar las propuestas de las principales asociaciones empresariales para establecer un procedimiento para coordinar las transacciones mediante las cuales personas de Estados extranjeros hostiles adquieran la propiedad, posesión o uso de bienes inmuebles para el desarrollo de actividades empresariales en el territorio de Rusia, el derecho a disponer, directa o indirectamente, de acciones de entidades empresariales, y otros derechos que permitan determinar las condiciones de gestión de las entidades empresariales y/o las condiciones para el desarrollo de sus actividades empresariales", según la instrucción.
Al respecto, el primer vice primer ministro de Rusia, Denís Mantúrov, dio la condición a las empresas extranjeras que quieren volver al mercado ruso tras abandonarlo por el inicio de la operación especial militar: "Que faciliten primero el levantamiento de las sanciones y luego hablamos", zanjó al margen del Foro Económico Internacional de San Petersburgo.
"Muchas de las empresas que quieren regresar a suelo ruso, se salieron casi por orden —y aceptaron sin ninguna queja— por parte de los Gobiernos occidentales, principalmente Alemania, Francia y EEUU. Por ende, si retornan, el Gobierno ruso tiene que ser extremadamente cauto porque al fin de cuentas funcionan, de alguna u otra manera, como agentes occidentales. Eso es tal cual, no hay más", sentencia Nader.
Por otra parte, la Duma Estatal (Cámara Baja del Parlamento ruso) aprobó la ley sobre la ratificación del convenio intergubernamental de eliminación de la doble imposición fiscal sobre las rentas y los capitales y la prevención de la evasión fiscal, firmado con los Emiratos Árabes Unidos (EAU). La necesidad de revisarlo se debió a las cambiantes condiciones de la actividad económica en ambos países.