Las decisiones que tomamos son un reflejo de nuestra libertad, pero también de los miedos que sentimos al enfrentarnos a lo desconocido. Hoy les traigo una historia personal, vigente, a la cual sigo observando con curiosidad, porque no es un ruido mental nuevo; es algo que, de vez en cuando, vuelve. Decisiones que a veces permito que se vean opacadas por la nube espesa y gris de mi ego. Qué maravilla darme cuenta, observarla, amar mi oscuridad y disipar esa nube con 4 preguntas y sus inversiones, como propone The Work. Al observar mis miedos con amor y claridad, puedo comenzar a ver la perfección de la vida en su totalidad, incluso en los momentos de más incertidumbre, permitiéndome "Amar lo que es".