El ‘oubaitori’ propone abrazar lo que nos hace singulares y evitar las comparaciones.
La palabra japonesa ‘oubaitori’ se escribe con el nombre de cuatro flores: la del cerezo, la del albaricoque, la del melocotón y la de la ciruela. Y se representa mediante sus kanjis, es decir, los grupos de caracteres chinos que los japoneses usan desde hace más de un milenio para designar conceptos: 桜梅桃李. Cada uno de esos kanjis simboliza una flor, pero en conjunto componen la idea de que las personas no deben compararse.
El ‘oubaitori’ reivindica que cada individuo posee su propio valor y sigue su propio camino, igual que cada flor alberga su belleza, proporciona sus frutos y sus aromas y adorna el paisaje a su manera. La comparación no proporciona ningún beneficio.