En el desarrollo técnico de la cultura del siglo XX es esencial la cultura cristiana, la cultura de los pobres. Y lo social no es apéndice del cristianismo, así numerosos teólogos han desarrollado la teología del trabajo, así como los papas lo han recogido en distintas encíclicas de la doctrina social de la iglesia.
Pero el sentido profundo del trabajo en el cristianismo, es que el hombre cumple aquellas palabras de "haced esto en memoria mía", y así "co-crea" con Dios creador, desarrollando los instrumentos necesarios (técnica).
El sentido de la historia del cristianismo colabora con el desarrollo de la técnica desde la primeras comunidades.
En el curso sobre técnica y solidaridad en el mundo del trabajo se presentó la vida de científicos y técnicos solidarios que buscaron la verdad y no permanecieron indiferentes ante la realidad que les rodeaba.