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En este episodio Andrés Felipe Arias narra detalladamente la forma en que el gobierno delos cónsules Ceno Octavio y Lucio Cornelio Mérula se derrumbó ante el asedio de Cinna y Cayo Mario. En su relato, Arias nos revela el cúmulo de adversidades que Octavio y Mérula enfrentaron, como la epidemia de fiebre tifoidea y disentería que mermó al ejército dePompeyo Estrabón, el único en condición de defender la ciudad, así como la muerte del propio Estrabón. Nos muestra en su relato la capitulación final del gobierno, en medio de una ciudad cuyos graneros ya estaban vacíos, permeada por un olor insoportable y en donde la mera propagación de enfermedades cobraba cada día más víctimas. Arias finaliza este capítulo narrando las condiciones que Cinna y Mario le impusieron a la ciudad, incluyendo el reconocimiento del primero como cónsul en ejercicio, así como el acuerdo al que llegaron estos dos comandantes victoriosos, un pacto según el cual ambos serían cónsules para el siguiente año: Cinna haciéndose reelegir y Mario siendo elegido en la silla consular por séptima vez.
Andrés Felipe Arias relata en el quinto episodio de la temporada los hechos que siguieron a la brutal matanza del 7 de septiembre del año 87 AC en el Campo de Marte a las afueras de Roma; masacre perpetrada a instancias del cónsul Cneo Octavio y conocida como el “Día de Octavio”. Arias describe la forma en que el otro cónsul, Lucio Cornelio Cinna, así como 6 tribunos de la plebe aliados suyos se vieron obligados a huir. A continuación, el relato nos revela la gesta que Cinna y los 6 tribunos llevaron a cabo para levantar una insurrección en la península itálica contra Cneo Octavio y el poder senatorial romano. Sedición a la que se unió Mario, quien había regresado, desembarcado en las costas etruscas y marchaba hacia Roma con un numeroso ejército de esclavos y libertos. Finalmente, Arias nos narra cómo, para el otoño de ese año 87 AC, las fuerzas insurrectas, pero debidamente coordinadas, de Cinna y Mario lograban poner sitio a una Roma que se encontraba en situación desesperada.
El cuarto capítulo de la temporada le permite a Andrés Felipe Arias narrarla serie de eventos que condujeron, tras la partida de Sila con sus legiones hacia oriente para combatir a Mitrídates, a la masacre en el Campo de Marte conocida como el “Día de Octavio”, en referencia a la matanza ordenada por el cónsul Cneo Octavio cuando su colega consular, Lucio Cornelio Cinna, intentaba impulsar una contrarreforma constitucional, la cual no sólo distribuía los nuevos ciudadanos romanos equitativamente entre las 35 tribus existentes, sino que, además, establecía una cancelación generalizada de deudas y revocaba la condena a Mario y sus compañeros prófugos. Desde luego, en este episodio Arias también relata todas las peripecias que Mario y los demás prófugos tuvieron que enfrentar para finalmente encontrar refugio seguro en las islas de Cercina (hoy conocidas como las Querquenes), en el Golfo de Gabés,s obre costa oriental de Túnez), en donde habitaban miles de veteranos de la guerra de Yugurta, gracias a una colonia que el propio Mario había establecido para ellos.
Durante el tercer episodio de esta temporada Andrés Felipe Arias describe los sucesos, especialmente políticos, que siguieron a la toma de Roma por parte de Sila. En particular, Arias nos muestra la forma en que, amparado por la amenaza tácita de sus legiones y un favor popular que fue conquistando con el paso de los días, Sila logra sacar adelante un ambicioso paquete legislativo. Éste fue un conjunto de leyes reaccionarias en extremo, con las cuales Sila logró, por un lado, aniquilar política y judicialmente a sus enemigos –comenzando por el propio Cayo Mario– y, por otro lado, socavar conquistas democráticas centenarias de las clases populares romanas, impidiendo que éstas se volvieran contra él y legislaran en su contra cuando terminara su magistratura consular y partiera a Oriente al frente del ejército. En suma, en este tercer episodio Arias no ilustra la forma en que el astuto Sila cubría judicialmente su espalda para partir tranquilo a Oriente.
En el segundo episodio de la cuarta temporada Andrés Felipe Arias relata la marcha sobre Roma de Sila y cinco legiones bajo su mando, algo completamente ilegal, inconstitucional e inusitado, toda vez que se consideraba, colectivamente y sin cuestionamiento alguno, que las legiones romanas pertenecían únicamente a Roma y, por lo tanto, debían serle siempre fiel, nunca asediándola, atacándola u ocupándola. Una vez Sila llega a las inmediaciones de la ciudad, Arias nos ilustra la forma en que el cónsul en ejercicio le tiende el asedio, dividiendo su ejército en tres columnas, para luego violar el pomerium, enfrentarse y derrotar al improvisado pie de fuerza reclutado por Cayo Mario, Mario el Menor y Sulpicio, no dejándoles opción diferente a estos tres que escapar e intentar desaparecer.
Andrés Felipe Arias narra, en el primer episodio de esta temporada, el cúmulo de eventos que condujeron al estallido de la Guerra Civil entre Cayo Mario y Lucio Cornelio Sila: todo por el mando militar sobre el ejército de Roma que debía confrontar una nueva amenaza externa: la ambición expansionista en oriente de Mitrídates VI, rey del Ponto. En efecto, Arias nos explica la forma en que semejante amenaza sobre los territorios que Roma tenía en oriente se terminó conjugando con la osadía política de Sulpicio, tribuno de la plebe empecinado en impulsar una agenda legislativa populista y anti-senatorial, para que dos antiguos compañeros de armas y aliados políticos–uno maestro y el otro discípulo terminaran enfrentados en una guerra civil que comenzaría a destrozar los cimientos y las instituciones de la República de Roma.
En este octavo y último episodio de la temporada, Andrés Felipe Arias continúa relatando la forma en que el pie de fuerza de las naciones italianas cede cada vez más espacio y pierde posiciones frente al ejército romano, especialmente en el teatro de operaciones del sur de la península, en donde Sila sigue arrasando. Arias igualmente describe con detalle el asedio final que Pompeyo Estrabón, cónsul de Roma, tendió sobre Áscoli Piceno, ciudad en donde habían iniciado las hostilidades contra los romanos y sobre la cual Roma quería descargar con furia su vindicta; asedio que culminó con la toma de la ciudad, la violación de sus mujeres, la masacre de sus varones adultos y el destierro del resto de la población. En fin, en este epílogo de temporada Arias delinea las últimas etapas de una guerra en la que la República de Roma salió victoriosa, pero ante la cual, victoriosa y todo, terminó accediendo a la ciudadanía romana para todos los habitantes de la península itálica. Guerra Social que simplemente obró como preámbulo de un conflicto bélico aún más sangriento y feroz que estaba por comenzar: la Guerra Civil entre Cayo Mario y Lucio Cornelio Sila, el nuevo héroe y cónsul de Roma.
Este podcast nos revela la forma en que la Guerra Social dio un vuelco a favor de la República de Roma. En efecto, en este episodio Andrés Felipe Arias narra, por un lado, las operaciones militares de Pompeyo Estrabón, nuevo cónsul de Roma, en el norte y, por otro, las gestas y victorias heroicas de Lucio Cornelio Sila en el teatro de operaciones del sur, gracias a las cuales el ejército de Roma finalmente toma la iniciativa en la guerra y comienza a ganarla. Adicionalmente, a partir de un episodio opaco y en medio del cual resultó muerto en combate el otro cónsul de Roma, Arias nos da una pista de cuál pudo ser la génesis de la fuerte alianza política entre Cayo Mario y Lucio Cornelio Cinna; alianza que terminó siendo determinante para la Guerra Civil que habrá de desatarse después de la Guerra Social y que, como se puede anticipar, será objeto de la cuarta temporada.
Andrés Felipe Arias describe, en este sexto capítulo, la reacción de los ejércitos romanos ante el innegable avance de las insurrectas naciones italianas. Nos narra la forma en que las legiones de Roma comienzan a lograr victorias gracias a Pompeyo Estrabón en el norte, a Mario en el centro y a Sila en el sur de la península. Arias incluso relata una operación muy bien planeada, envolvente y conjunta entre Mario y Sila, gracias a la cual marrucinos y marsos fueron abrumadoramente derrotados por las legiones romanas. También veremos en este episodio que, desafortunadamente para la causa romana, el gran Mario enfermó y tuvo que abandonar el área de operaciones. Ello sumado a que en el sur Roma no lograba revertir la situación y las fuerzas samnitas continuaban con la iniciativa. Aún así, Arias nos deja ver en este capítulo que para finales del año 90 AC Roma ha logrado balancear el equilibrio de fuerzas en la Guerra Social.
En el quinto episodio de la temporada Andrés Felipe Arias narra las primeras etapas de la Guerra Social, destacando los reveses militares que en este tramo inicial del conflicto sufrió el ejército de Roma. Se nos relata cómo fue que, derrota tras derrota de las legiones romanas, incluyendo la baja en combate de unos de los dos cónsules de Roma, el ejército de las naciones italianas tomó la iniciativa y ventaja en la guerra. Tanto así que, para el verano del año 90 AC, toda la península itálica, desde el norte de Campania hacia el sur, era ya territorio en poder de las naciones italianas insurrectas, mientras en el resto de la península las legiones romanas y sus legatus seguían perdiendo terreno. Nos explica Arias que a estas alturas la situación era tan compleja, que los romanos comenzaron a preguntarse si era posible que Roma perdiera la guerra frente a la coalición italiana. Quizá sólo Cayo Mario, con parte del mando militar en el centro de la península, sostenía la posición y daba buenas noticias a la República.
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