Laboria Cuboniks defiende que el xenofeminismo es un proyecto político tecnológico y futurista que rechaza la naturaleza como dogma, promoviendo el hackeo de la ciencia, la reproducción y los algoritmos para abolir el sistema de género y construir una libertad humana basada en la plasticidad biológica y técnica.
El texto de Laboria Cuboniks (pág. 117) presenta el manifiesto xenofeminista, una propuesta que busca liberar el potencial de la tecnología y el conocimiento científico para desmontar las estructuras tradicionales de género, clase y raza.Los puntos centrales de su argumento son:El uso político de la alienación: El colectivo redefine la alienación no como un estado de sumisión que se debe superar, sino como una herramienta de libertad. Argumentan que la naturaleza humana y las identidades biológicas no son fijas ni sagradas, por lo que la especie humana debe utilizar la técnica para distanciarse de sus limitaciones naturales y rediseñarse a sí misma de forma consciente.El tecnomaterialismo antinaturalista: El texto ataca frontalmente el esencialismo y los feminismos ecologistas tradicionales que defienden "lo natural" o el retorno a la tierra. Sostiene que la naturaleza es una construcción modificable y que la tecnología, la medicina reproductiva y la informática no son herramientas intrínsecamente patriarcales, sino campos de batalla que el feminismo debe intervenir y hackear.El universalismo de código abierto: Las autoras defienden la necesidad de construir un nuevo proyecto político global y universalista que sustituya la fragmentación de la política de la identidad tradicional. Proponen que este nuevo universalismo no se imponga de arriba abajo, sino que funcione como una arquitectura digital e intelectual de código abierto, donde cualquier minoría pueda mutar, hackear y reconfigurar las plataformas tecnológicas existentes.La abolición del género y el desmantelamiento de la familia: La tesis central es que la tecnología reproductiva y la automatización deben utilizarse para romper el vínculo biológico entre reproducción y género. El manifiesto exige la abolición del sistema binario de género y la redistribución colectiva de los trabajos de cuidados, destruyendo la estructura de la familia nuclear para abrir paso a nuevas formas de parentesco y solidaridad tecno-sociales.