Afirmar que esta tecnología es un subproducto de la investigación básica es mucho menos evidente.
Los sistemas de producción de la energía que mueve al mundo, sea hidroeléctrica, solar, nuclear; o los equipos médicos que indagan el interior de nuestros cuerpos, la nanotecnología, la manipulación genética, la industria de las telecomunicaciones, internet, las computadoras, hornos de microondas; todos dependen de la comprensión de leyes fundamentales de la naturaleza.