A veces cuesta encontrar las palabras para procesar lo que sucede en nuestro país, por eso hoy elegimos alzar la voz por medio de esta oración, quizá así se nos dé para esta vida la salvación que se nos promete en el más allá.
Y luego os diré por quién.
¿O sería mejor pedir un minuto de protesta?
ni por la inocencia asesinada.
que siguen muriendo para nada.
Por los que sufren y su dolor no tiene porvenir.
Por los que trabajan y sin embargo tienen hambre.
Por los que suspiran en las prisiones
por un rayo de luz y de libertad.
Por el solitario que busca en el tumulto
que buscan una patria en su propia patria.
Por los que no tienen techo
y en el temblor de cada día
esperan que al fin brillará la luz para todos.
Por los que no tienen nada
ni un metro de tierra en que caer muertos
y de ellos dice la piedad que son inmortales.
Por los que sueñan con el rostro amado
y al despertar los espera el odio,
y el mercado negro de las almas.
Por los que tienen miedo de vivir
matando en su corazón lo que hay de coraje
Por los que odian y matan sin saber por qué
tiembla una débil nostalgia
Por la pobre ramera sacrificada otra vez
en el pozo de las lapidaciones
de una moral hipócrita y farisea.
cuya única chispa de dignidad
está en la hoja fría de los puñales.
que descubren las ecuaciones de la muerte
en una probeta de laboratorio
para que cese el dominio tiránico
y se nos dé para esta vida
la salvación que se nos promete