Audio Devocional "Crezcamos de Fe en Fe" - Ministerios Kenneth Copeland

Audio Devocional "Crezcamos de Fe en Fe" - Ministerios Kenneth Copeland

Download on the App Store

Audio Devocional "Crezcamos de Fe en Fe" - Ministerios Kenneth Copeland episodes

  • Atraviesa la pared
    «¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!» (Filipenses 4:13)

    Estás corriendo la carrera que tienes por delante, moviéndote a toda velocidad con la bendición de Dios. De repente, ¡zas! Te estrellas contra una pared. Puede ser una pared de enfermedad o de dificultad económica, de fracaso espiritual o de problemas familiares. Sin importar que tipo de pared sea, el efecto siempre es el mismo. Te detiene por completo.

    La pregunta después del impacto es: ¿Qué harás? Te sentirás tentado a retroceder y a renunciar pero, ¡no lo hagas! Dios te capacitará para atravesar esa pared y proseguir a la meta.

    No estoy diciendo que es fácil. En realidad, es bastante difícil. Pero deberás perseverar en los tiempos difíciles si quieres progresar en la vida.

    Pregúntale a cualquier atleta y te dirá lo mismo. Si el atleta ha triunfado, sabrá de qué se trata. Él ha tenido que entrenarse y prepararse al máximo. Ha sentido que le duele el costado y también los pulmones; ha tenido calambres en las piernas y los muslos. Cuando sintió que ya no podía más, escuchó el grito del entrenador: "¡Vamos! ¡Muévete!".

    Los atletas le llaman a eso "estrellarse contra la pared". Cuando eso sucede, el cuerpo dice: "No más, es todo lo que puedo hacer. No puedo seguir. No puedo ir más rápido, me rindo".

    Pero el atleta experimentado sabe que "la pared" no es el final, sino una señal de que está a punto de alcanzar un nuevo nivel. Si se esfuerza un poco más, volverá a recobrar las energías. De repente, irá más rápido que antes, alcanzará un nivel de excelencia que no hubiera podido alcanzar de ninguna otra manera.

    Cuando te sientas en la peor condición y el fracaso esté golpeando a tu puerta, sumérgete en la Palabra de Dios. Quizás medites en un pasaje en particular por días o semanas, esperando recibir una revelación, al parecer sin éxito. Pero de pronto, como la aurora de la mañana, la luz irá en aumento hasta que el día sea perfecto. Eso quiere decir que la manera de atravesar esa pared de problemas es abriendo un agujerito en ella con tu fe y con la Palabra de Dios.

    Luego continúa perforando ese agujero. ¡No te detengas! ¡Y, muy pronto, las fuerzas de Dios irrumpirán con violencia, demoliendo todo obstáculo a su paso! Una vez que eso suceda, nunca más serás el mismo y quedarás totalmente convencido de que sólo se necesita una irrupción como ésa para convertirte en ese campeón que nunca se rinde y que nunca desfallece.

    Lectura bíblica: 1 Corintios 9:24-27
    5 min
  • Da con alegría
    "Cada uno dé como había pensado y propuesto en su corazón: no con pesar o con tristeza, o por obligación, porque Dios ama (Él se complace en premiar sobre todas las cosas, y no está dispuesto a abandonar o despreciar) al dador alegre (gozoso, 'pronto para actuar')… Y poderoso es Dios para hacer que abunde en ustedes toda gracia (cada favor y bendición terrenal)" (2 Corintios 9:7,8 AMP)

    Algunos te dirán que necesitas "dar hasta que duela". No lo creas. Dios no quiere regalos entregados con sufrimiento. ¡Él quiere regalos ofrecidos con gozo! De hecho, ésas son las únicas dádivas que a Él le agradan.

    Es por eso mismo que Dios añadió Su promesa de abundancia a Su mandato de dar con alegría. Ambos están conectados.

    La llave que abre la tesorería de Dios es una ofrenda gozosa, llena de fe y regocijo. ¿Has visto alguna vez un grupo de personas dando de esa manera? Yo lo he visto. Nunca lo olvidaré. Hace algunos años estaba en una campaña cuando el tiempo de la ofrenda se convirtió en una celebración sobrenatural y espontánea. Kenneth entonaba el canto llamado "Bread upon the water" (Pan sobre el agua), y la gente danzaba por los pasillos mientras se acercaban a ofrendar. El gozo en ese lugar fue maravilloso. Sanidades y milagros grandiosos sucedieron esa noche.

    Pero lo que más me impresionó fue la forma alegre y entusiasta en que la gente trajo sus ofrendas a Dios. La ofrenda no era extraída de ellos como cuando un dentista extrae una muela. La ofrecieron alegremente.

    El concepto de "dar hasta que duela" no proviene de Dios. Él prefiere que le des diez pesos con esa clase de regocijo que veinte con dolor. En 2 Corintios 8:11-12 (NVI), el apóstol Pablo insta a la iglesia de Corinto a dar con buena voluntad. Buena voluntad. ¡Eso es lo que Dios busca!

    Si no has dado de esa manera en el pasado, toma la firme decisión de comenzar a hacerlo. Arrepiéntete de las veces en que has dado de mala gana. Luego, pasa un tiempo especial en oración con Dios y Su Palabra, para que la próxima vez que ofrendes, lo hagas con un corazón dispuesto.

    Olvídate del "dolor" de dar. Sé un dador alegre, gozoso y dispuesto. Créeme—¡tus bendiciones abundarán!

    Lectura bíblica: 2 Corintios 9:6-15
    5 min
  • No dejes que el diablo te engañe
    «Cuando [el diablo] habla mentira, habla de lo que le es propio; porque es mentiroso y padre de la mentira» (Juan 8:44)

    Para algunas personas es difícil creer en las promesas de Dios porque han visto muchas cosas en el mundo natural que parecen contradecirlas. Han visto diezmadores fieles irse a la quiebra. Han visto cristianos enfermos que no han recibido sanidad.

    En realidad, sería más exacto decir que piensan que han visto esas cosas. Esto sucede porque, en el mundo, hay un engañador muy activo. Un impostor que con diligencia ha estado haciendo el mismo trabajo desde el huerto de Edén: engañando a la humanidad para que crea que la Palabra de Dios es una mentira.

    Y después de maquinarlo por miles de años, lo ha perfeccionado. La próxima vez que él diablo trate de hacerte ver las cosas como si la Palabra de Dios no fuera a obrar en tu vida, piensa en eso; cuando te haga ver que toda esperanza está perdida, dile: "No me preocupan las apariencias. Yo creo en la Palabra y rechazo toda duda".

    Déjame mostrarte lo que quiero decir. ¿Has visto un espectáculo de magia donde alguien se mete dentro de un cajón y luego lo parten por la mitad con una sierra? Puedes verlo con tus propios ojos. Los pies de la persona salen por un lado del cajón y su cabeza se asoma por el otro, el cajón queda dividido en dos. Entonces, el mago une las dos mitades, y la persona que estaba en el interior del cajón salta fuera del el.

    Ahora dime, ¿de verdad creíste, aunque sea por un instante, que a esa persona la cortaron por la mitad? ¡Claro que no! Sabías que habías visto un truco, un engaño, algo que parecía de cierta manera cuando, en realidad, era de una forma completamente diferente. Quizás no sepas cómo se hizo. Tal vez no seas capaz de explicarlo. Pero sabes que a una persona no pueden cortarla por la mitad y luego volverla a unir.

    De esa manera debes pensar con respecto a la Palabra de Dios. Necesitas aprender a confiar y a depender de ella, a tal punto que cuando Satanás te muestre algo en el mundo natural que parezca contradecirla, puedas decir: "Bueno, yo vi eso, pero no voy a ser tan insensato para creerlo. Yo sólo creo la Palabra de Dios".

    Si haces eso, el padre de mentira nunca podrá engañarte.

    Lectura bíblica: Salmos 119:89-104
    5 min
  • Sigue tu sueño
    «Pero Moisés le respondió a Dios: «¿Y quién soy yo para ir ante el faraón y sacar de Egipto a los hijos de Israel?» Y Dios le respondió: «Ve, pues yo estaré contigo. Y esto te servirá de señal, de que yo te he enviado: Cuando tú hayas sacado de Egipto al pueblo, ustedes servirán a Dios sobre este monte» (Éxodo 3:11-12)

    ¿Alguna vez has tenido un sueño inspirado por el Espíritu Santo, un sueño de hacer algo realmente grande para Jesús? ¿Un sueño de ser tan próspero que puedas financiar un avivamiento en toda la nación? ¿El sueño de llevar miles de personas al Señor?

    Quizás lo hayas tenido alguna vez, pero tal vez no te atreviste a llevarlo a cabo. Posiblemente pensaste: "Yo no puedo hacer eso. Satanás me ha mantenido derrotado por tanto tiempo que tengo una imagen muy pobre de mí mismo".

    Si es así, te tengo buenas noticias. Si confías en Dios, aunque tu autoimagen sea muy pobre, no te apartarás del éxito. Lee el libro de Éxodo y verás el ejemplo de un hombre que lo demostró. Su nombre era Moisés.

    Moisés no tenía una buena imagen de sí mismo. Había cometido un error gravísimo al inicio de su carrera. Fue un error que lo llevó al desierto, en el que estuvo 40 años pastoreando las ovejas de otra persona.

    Moisés había soñado una vez con ser el libertador del pueblo de Dios, pero ya no. En su opinión, él era un derrotado… un fracasado… ¡un frustrado!

    Pero Dios no pensaba así. De hecho, cuando Dios se apareció a Moisés en el desierto, no le pidió que le mostrara sus méritos. Tampoco le mencionó nada acerca de su turbio pasado. Sólo le dijo que fuera a ver a Faraón y que le dijera que dejara ir al pueblo de Dios.

    Pero Moisés seguía lidiando con la pobre imagen que tenía de sí mismo. "¿Quién soy yo para presentarme delante del Faraón?", balbuceó él. ¿Sabes cómo le respondió Dios? Le dijo: «…Ve, porque yo estaré contigo».

    No importaba quién era Moisés. Lo que importaba era que el Dios viviente estaba con él. Lo mismo es cierto acerca de tu vida hoy. No necesitas poseer una lista de éxitos para responder al llamado de Dios. No necesitas un gran conjunto de méritos espirituales. Todo lo que necesitas es la presencia del Señor.

    Piensa en eso, cuando el diablo te diga que eres un fracasado y que nunca podrás hacer lo que Dios te ha puesto en el corazón, ponlo en su lugar. Dile que no importa quién eres, pues el Dios viviente está de tu lado. ¡Luego, atrévete a seguir tu sueño!

    Lectura bíblica: Éxodo 3:1-14
    5 min
  • La obediencia no es insignificante
    «Pero el que oye mis palabras y no las pone en práctica, es como quien construye su casa sobre el suelo y no le pone cimientos. Si el río golpea con ímpetu la casa, la derrumba y la deja completamente en ruinas» (Lucas 6:49)

    ¿Has pasado por tiempos en tu vida cuando parece que cada vez que asistes a la iglesia, cada vez que pasas tiempo en oración y cada vez que abres la Biblia, recibes una revelación de Dios? Yo sí. Espiritualmente, todo va muy bien. Me hace sentir más alto que un pino frondoso. Pero, de repente, algo empieza a suceder. Comienzo a secarme en las cosas espirituales.

    En esos tiempos lo mismo da orar o leer la Palabra, ya que en lo espiritual no puedo llegar a ninguna parte. ¡Estoy tan seco que mi espíritu rechina!

    Eso solía desconcertarme. No sabía cuál era la causa. No tenía ningún pecado en mi vida. De eso estaba seguro. Seguía orando, seguía meditando, seguía poniendo en práctica y confesando la Palabra. Pero en lugar de obtener resultados, no lograba llegar a ninguna parte. Me paraba frente al espejo y confesaba fe una y otra vez, y la única cosa que sucedía era que mi voz se agotaba.

    Si eso te ha sucedido, ¿puedo hacerte una sugerencia? Regresa al pasado y piensa en lo último que Dios te pidió que hicieras y no hiciste—¡y hazlo!

    Probablemente no es nada grave. Sólo una cosa que parece insignificante. Pero, créeme, esas pequeñas desobediencias secarán el fluir del Espíritu tanto como las más grandes.

    La mayoría de nosotros no nos damos cuenta de eso. Nos arrodillamos y oramos: "Señor, yo quiero ir a China por ti. Iré a África. Iré a Rusia". Pero cuando Dios dice: Ve a la casa de tu vecino, no le damos importancia.

    "Yo no puedo hacer eso —decimos—. No le caigo bien. Además, quiero ser como el hermano Schambach y montar una gran carpa evangelística".

    Si has actuado de esa manera, arrepiéntete. Luego, vuelve al lugar de donde te desviaste y haz lo que Dios te dijo. Recuerda: de ahora en adelante, por más insignificantes que parezcan ser las instrucciones de Dios, obedecerlas no es algo pequeño. Esos hechos simples de obediencia son los que harán que tu casa espiritual permanezca en pie, o se derrumbe. Todas esas cosas pequeñas combinadas se convierten en el rumbo que toma nuestra vida.

    Lectura bíblica: Lucas 16:1-10
    5 min
  • Permanece firme en la paciencia
    «…no se hagan perezosos… sigan el ejemplo de quienes por medio de la fe y la paciencia heredan las promesas» (Hebreos 6:12)

    Has estado viviendo por fe y confiando en que Dios suplirá lo que necesitas. Pero ¿qué haces cuando las respuestas se demoran y sientes el deseo de darte por vencido?

    ¡Se paciente!

    En estos días no se habla mucho acerca de la paciencia. Pero, cuando se trata de recibir de Dios, es tan importante como la fe. La paciencia marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso.

    La paciencia moldea y sostiene la fe hasta que el resultado se manifiesta. Después de que hayas meditado en las promesas de Dios y las tengas en tu espíritu, la paciencia te animará a permanecer firme. La paciencia es poder. Ésta tiene la valentía de rechazar la mentira de Satanás, la cual te dice que la Palabra de nada te servirá. La paciencia sabe que la Palabra de Dios nunca ha fallado. La paciencia no se retirará atemorizada, sino que permanecerá firme en fe hasta que reciba la respuesta.

    Cuando los resultados de tu fe parezcan demorarse, ¡no te des por vencido! Continúa pacientemente dándole prioridad a la Palabra de Dios en tu vida, y puedes estar seguro de que recibirás la promesa de Dios.

    Lectura bíblica: Hebreos 10:32-39
    4 min
  • ¡Ya ha empezado a llover!
    «Y ustedes también, hijos de Sión, alégrense y llénense de gozo en el Señor su Dios; porque él les ha dado la primera lluvia a su tiempo, y enviará sobre ustedes lluvias tempranas y tardías, como al principio» (Joel 2:23)

    Se avecina una inundación espiritual. Dios lo ha prometido. Él nos ha prometido un derramamiento del poder del Espíritu Santo que producirá la cosecha más grande de almas que jamás se haya visto.

    Como creyentes, por años lo hemos leído en la Palabra y escuchado desde los púlpitos. Por tanto tiempo hemos estado observando el cielo, esperando que suceda, que ya tenemos calambres en nuestros cuellos espirituales. Hemos tenido esta imagen mental de Dios derramando Su Espíritu desde un enorme cántaro celestial encima de nosotros.

    Pero ¿sabes qué? Hemos estado mirando en la dirección equivocada. Los cántaros que Dios usará para derramar. Su poder están aquí en la Tierra. Jesús lo explicó así: «Del interior del que cree en mí, correrán ríos de agua viva, como dice la Escritura» (Juan 7:38).

    El derramamiento del tiempo final que hemos estado esperando va a estar compuesto de aguas vivas que emanarán de los creyentes. El Espíritu Santo dentro de nosotros, será la fuente de todas las señales, maravillas y milagros que los profetas anunciaron. Cuando comencemos a orar con fervor la oración de intercesión, el derramamiento de ese poder comenzará a fluir.

    En Zacarías 10:1 leemos: «Pidan ustedes al Señor que llueva en la estación tardía, y el Señor enviará relámpagos y a cada uno le dará lluvia abundante y hierba verde en el campo».

    Nuestras oraciones intercesoras son las que liberarán el gran derramamiento del Espíritu de Dios. Al comenzar a unirnos y clamar a Dios, los ríos de agua viva en cada uno de nosotros se unirán y llegarán a ser una inundación de poder espiritual en la Tierra.

    Así que, pide y ora por una fuerte inundación del Espíritu Santo. Intercede por el derramamiento. Haz de este diluvio de poder espiritual sea una prioridad en tu vida de oración. ¡Gloria a Dios, ya empezó a llover!

    Lectura bíblica: Joel 2:23-32
    5 min
  • De adentro hacia afuera
    «Por lo tanto, todos nosotros, que miramos la gloria del Señor a cara descubierta, como en un espejo, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor» (2 Corintios 3:18)

    ¿Alguna vez has considerado el hecho de que el hombre es la única criatura creada por Dios que debe usar ropa para cubrirse? Todas las otras criaturas poseen sus propias vestiduras. A algunas les crece pelaje, a otras plumas, escamas o piel curtida. ¡Pero todas se visten de adentro hacia fuera!

    La mayoría de la gente no lo sabe, pero, al principio, el ser humano se vestía también de esa manera. El hombre fue hecho a la imagen de Dios. En Ezequiel 8:2 vemos que Dios se viste de fuego desde sus lomos hacia arriba y hacia abajo. Ese fuego es Su gloria, la cual emana hacia afuera desde Su interior.

    Cuando el hombre fue creado también era así. Adán estaba vestido con la misma gloria de Dios. Resplandecía desde su ser interior hacia afuera. Por eso, no tenía conciencia de su desnudez hasta después de pecar, y la gloria se alejó de él.

    Fue un día trágico cuando el hombre perdió esa gloriosa vestidura. Pero quiero que sepas algo: no se perdió para siempre. En la Palabra de Dios dice que podemos recuperarla.

    Cuando pusimos nuestra fe en la Sangre de Jesús y nacimos de nuevo, la gloria de Dios vino a morar otra vez en nosotros. Quizás ahora esté bien oculta, pero créeme, está ahí.

    La Biblia dice que al mirar el rostro del Señor (cuando estudiamos Su Palabra y estamos en comunión con Él) y al renovar nuestra mente para entender mejor quiénes somos en Cristo, nuestra imagen externa será también transformada a la imagen del Señor. Al aprender a escuchar la voz de Dios y obedecerle, comenzaremos a reflejar externamente la gloria misma de él que hay en nosotros. Poco a poco ¡seremos transformados de adentro hacia fuera!

    En lugar de mantener tu mirada en tu guardarropa cada mañana, tómate el tiempo para contemplar a Jesús y meditar en Su Palabra. Deja que Él te vista con Su presencia radiante. Una vez que la gloria del Señor comience a brillar en tu vida, cualquier cosa que te pongas se te verá hermosa.

    Lectura bíblica: Salmo 8
    5 min
  • Resiste al diablo
    «Por lo tanto, sométanse a Dios; opongan resistencia al diablo, y él huirá de ustedes» (Santiago 4:7)

    Si has estado implorando y pidiéndole a Dios que saque al diablo corriendo fuera de tu vida, ¡detente! La Biblia dice que tú eres el que debe vencerlo.

    ¿Cómo? Al resistirlo. Cuando el diablo te diga que hagas algo, rebélate contra él y haz lo que Dios dice. Cuando Satanás te mienta, contradícelo con la Palabra de Dios. Dale la contra. En este versículo leemos que cuando lo resistas, él huirá de ti. Satanás "correrá despavorido y lleno de terror".

    Eso significa que adondequiera que vayas, siempre y cuando camines por fe y te opongas al diablo, la oscuridad tendrá que retroceder.

    Por lo tanto, comienza a resistir esas tinieblas. ¡Puedes hacerlo! La vida de Dios está en ti. Jesús mismo vive en tu interior. Adondequiera que vayas, Él te acompaña. Todo problema que se levante en tu contra, todo espíritu maligno que trate de influir en tu vida al venir en tu contra, lo estará haciendo contra Dios.

    Todo lo que necesitas es tener esa revelación presente. Comienza a vivir ahora mismo tu vida instante tras instante, sabiendo que la luz de Dios está en ti. La Palabra de Dios mora en tu ser. El Espíritu de Dios habita en ti. Vive con el conocimiento de que Jesús, el Hijo de Dios, reside en tu interior. Al hacerlo, ¡verás al diablo correr!

    Lectura bíblica: Efesios 6:10-18
    4 min
  • Dios de veras cuida de ti
    «Descarguen en él todas sus angustias, porque él tiene cuidado de ustedes». (1 Pedro 5:7)

    ¿Sabes lo que es enfrentar un problema tan grande que parecería una irresponsabilidad no preocuparse por éste? Quizás no haya nada que puedas hacer, pero sientes que necesitas, por lo menos, estar preocupado. Después de todo, ¡alguien debe hacerlo!…, y no hay nadie que esté ofreciéndose como voluntario para ese trabajo.

    Recuerdo que una vez me sentí exactamente de esa manera. Tenía una serie de reuniones en Ruston, Louisiana. Acababa de descubrir que nuestro presupuesto tenía un déficit de $900 dólares, y en esos días esa cantidad me parecían como ¡9 millones! El diablo atacaba mi mente diciéndome que nadie se preocupaba por mí o por mi ministerio, y me decía que yo estaba enfrentando ese problema solo.

    Pero en lugar de rendirme ante esos pensamientos, tomé mi Biblia y busqué cada pasaje de la Palabra de Dios que me garantizaba que todo lo que necesitaba ya había sido suplido. Luego, le entregué la preocupación de esos gastos a Dios. Le prometí que con el Espíritu Santo como mi ayudador, no tocaría ese problema con mis pensamientos otra vez.

    Ésa no fue una promesa fácil de cumplir. Quería preocuparme. Fui al patio del hotel donde me hospedaba y caminé alrededor de la piscina. Cada vez que pensaba en el problema, declaraba en voz alta: No, yo ya le entregué esa preocupación al Señor. No pensaré en eso. El presupuesto está en las manos de Dios.

    Un rato más tarde, un hombre llegó a la entrada del hotel y comenzó a tocar la bocina del automóvil. Traté de no hacerle caso porque no me gusta que me interrumpan cuando estoy orando, pero él sacó su cabeza por la ventana y gritó: "¡Ven aquí!". Lo dijo con tanta autoridad que obedecí.

    Me dijo: "Hermano Copeland, siento molestarlo, pero tengo otro compromiso esta noche y llegaré tarde a la reunión. No quería perderme la ofrenda". Entonces me entregó un cheque. Cuando regresé a mi habitación y vi el cheque, era por 500 dólares. Con la ofrenda que se recogió en la reunión de esa noche completé la cantidad que necesitaba para cubrir el presupuesto.

    ¿Te gustaría tener a gente persiguiéndote para suplir lo que necesitas? Entonces la próxima vez que tengas un problema, entrégaselo a Dios. Deja que Él se haga cargo del asunto. Él se ha ofrecido como voluntario para ese trabajo. Tú puedes confiar en que Él lo hará bien. Después de todo, Dios de verdad cuida de ti.

    Lectura bíblica: Salmos 37:1-11
    5 min

About Audio Devocional "Crezcamos de Fe en Fe" - Ministerios Kenneth Copeland

From the publisher's feed

Recibe una palabra de ánimo... una palabra de inspiración... una palabra de fe... ¡todos los días del año!

More shows like Audio Devocional "Crezcamos de Fe en Fe" - Ministerios Kenneth Copeland

Believer's Voice of Victory Video Podcast by Kenneth Copeland Ministries

Believer's Voice of Victory Video Podcast

244 Listeners

Believer's Voice of Victory Audio Podcast by Kenneth Copeland Ministries

Believer's Voice of Victory Audio Podcast

847 Listeners

EMIC Audio Podcast by Eagle Mountain International Church

EMIC Audio Podcast

164 Listeners

2017 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2017 KCM Events

62 Listeners

2016 KCM Events by Kenneth Copeland Ministiries

2016 KCM Events

14 Listeners

2018 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2018 KCM Events

38 Listeners

2019 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2019 KCM Events

46 Listeners

2020 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2020 KCM Events

19 Listeners

Daily Guide to Victory by Kenneth Copeland Ministries

Daily Guide to Victory

5 Listeners

2021 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2021 KCM Events

21 Listeners

2023 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2023 KCM Events

21 Listeners

2022 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2022 KCM Events

23 Listeners

Fully Persuaded Faith by Kenneth Copeland Ministries

Fully Persuaded Faith

2 Listeners

2025 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2025 KCM Events

3 Listeners

2024 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2024 KCM Events

4 Listeners

2014 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2014 KCM Events

2 Listeners

2015 KCM Events by Kenneth Copeland Ministries

2015 KCM Events

0 Listeners