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¡La gracia nos enseña! El Espíritu de gracia instruye nuestro ser interior. Deja que el Espíritu Santo de Dios te aconseje y te enseñe cómo vivir en este mundo.
Si escuchas la voz del mundo, tendrás una mente mundana, lo cual traerá muerte. Pero si sintonizas la voz del Espíritu de gracia, tendrás una mente espiritual, la cual según la Palabra de Dios, es vida y paz. Por eso, cuando el Espíritu de Dios te hable por medio de esa voz suave y apacible en tu corazón, escúchala y obedece. ¡El método de Dios siempre da resultado! Confía en Él y recuerda que Dios siempre está interesado en tu bienestar.
Quizás el Espíritu Santo esté pidiéndote que elimines alguna actividad que está absorbiendo tu tiempo y tu atención. O quizás esté instándote a levantarte un poco más temprano para orar y meditar en la Palabra de Dios. Lo que sea que el Espíritu Santo te esté diciendo que hagas, si lo cumples, te hará más fuerte en la gracia de Dios, y por consiguiente, en la bendición de Dios.
No dudes más. ¡Obedece! Si anhelas un cambio, hazlo.
Lectura bíblica: 1 Corintios 1:3-8
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Comprendes ese versículo? Pablo dijo que todos los que quieran vivir sometidos a Dios, sufrirán persecución. No sólo los súper santos, no sólo los misioneros en tierras hostiles―sino todos.
Si vas a vivir para Dios, enfrentarás persecución en algún momento de tu vida. El diablo se asegurará de eso. No te digo esto para asustarte o deprimirte, sino para que te prepares.
Cuando eres sabio en cuanto a las estrategias del diablo, a él le resulta más difícil usarlas con éxito en contra tuya, buscando que te confundas y te desvíes del camino.
En 2 Corintios 10:4 leemos que: «Las armas con las que luchamos no son las de este mundo, sino las poderosas armas de Dios, capaces de destruir fortalezas». Así que permanece armado y preparado contra los ataques de Satanás, para que cuando vengan esos ataques, no puedan detener tu vida ni te hagan bajar la guardia.
Eso es especialmente importante ahora, porque estamos viviendo en los últimos tiempos. El tiempo del diablo se acorta y él está desesperado. Él hará todo lo posible para frenar a la Iglesia. Pero Jesús dijo que las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.
Recuerda que cuanto más crezcamos para ser como Jesús y cuanto más la gloria de Dios se revele en nuestra vida, más grande será la amenaza para el reino de Satanás. Jesús declaró: «Regocíjate y alégrate en este tiempo tan maravilloso, anímate y salta de gozo, porque tu recompensa en el cielo es rica, grandiosa, fuerte, intensa y abundante» (Lucas 6:23, AMP).
Por lo tanto, cuando la persecución venga (y no hay duda de que vendrá), alégrate y gózate. Acepta la solución de Jesús y comienza a saltar y alabar a Dios. No hay posibilidad de que la persecución te perjudique si haces eso. Yo lo he hecho y me ha dado resultado.
Lectura bíblica: Hechos 6:1-15
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Será posible vivir libre de temor en este mundo tan peligroso e incierto? ¡Sí, definitivamente es posible! Porque la protección es parte de las promesas de Dios.
Pero no es una promesa para cualquiera, sino para quienes se acogen a la sombra del Señor. Acoger significa habitar o residir habitualmente en un lugar. Acogerse bajo la sombra del Omnipotente significa estar en constante unión con Él, guardando Su Palabra y obedeciendo Su voz. Los que se acogen al Señor, pueden vivir sin temor de lo que el diablo pueda hacer.
Sin embargo, permíteme aclarar algo: La promesa de protección de Dios no garantiza que el diablo te dejará tranquilo. Significa que Dios te dará la salida cada vez que el diablo te ataque.
Si tienes temor de los peligros a tu alrededor, pasa más tiempo en la Palabra y en oración hasta que tu confianza en Dios venza tu temor. Busca al Señor hasta que te acojas bajo la sombra del Omnipotente, y no importa lo peligroso que se torne este mundo, ciertamente Dios te librará.
Lectura bíblica: Salmos 91:1-16
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Sabes qué es lo que Dios quiere que hagas hoy, más que cualquier otra cosa? Él quiere que tengas comunión con Él.
Tu Padre celestial quiere que camines y hables con Él, que le cuentes las cosas de la vida y que te acerques con toda confianza a Él y seas partícipe de Su naturaleza.
Muchos de nosotros estamos tan ocupados en tratar de agradar a Dios en las cosas que hacemos que olvidamos que nuestro llamado más importante es la comunión con Él.
Así es. Dios anhela que deseemos estar con Él.
Has considerado cómo se sentiría Dios si un día le dijeras: "Padre, hoy realmente no vine a pedirte nada. Ya he orado por mis necesidades y Tu Palabra dice que las suplirás conforme a Tus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Ahora sólo deseo estar contigo. Si hay algo que quisieras decirme, estoy dispuesto a escucharte, y cualquier cosa que vea en Tu Palabra, la pondré en práctica en mi vida".
¿Por qué no le dices eso al Señor hoy mismo? Él está esperando tener comunión contigo.
Lectura bíblica: 1 Juan 1:1-7
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Una vez alguien dijo que la razón por la cual yo vivía como lo hago es porque tengo una "fe especial". Pero sabes, eso en realidad no es cierto. Yo no tengo una fe especial. Dios me ha dado la misma medida de fe que te ha dado a ti y a todo creyente. La única razón por la cual mi fe parece dar más resultados es porque la pongo en práctica.
Si has estado viviendo a la sombra de una montaña, esperando que Dios te dé cierta clase de fe especial, haz un cambio hoy mismo. Empieza a poner en práctica la medida de fe que ya tienes para remover los obstáculos espirituales, físicos, psicológicos y económicos que Satanás te ha impuesto.
En Romanos 12:3 leemos que Dios le ha dado a cada persona una medida. ¡Créele! Da ese paso de fe, y di: "Padre celestial, te doy gracias porque por la fe en Jesucristo me has hecho partícipe de Tu naturaleza de Tu Espíritu. Estoy muy agradecido por la medida de fe que me ha sido dada como creyente. Hoy tomo la decisión de caminar en esa fe y de ponerla en práctica en mis circunstancias. Me comprometo a vivir según la fe que mueve montañas, pues sé que sin fe es imposible agradarte, Señor" (Hebreos 11:6).
"Al sembrar esta semilla de fe y regarla con Tu Palabra (Romanos 10:17), confío en que crecerá y moverá montañas en mi vida y en la vida de las personas por quienes intercedo".
"Gracias, Padre, porque al hacer esto, nada me será imposible. En el nombre de Jesús, Amén".
Lectura bíblica: Lucas 8:41-56
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Satanás nos ha mantenido con una mentalidad de pobreza por tanto tiempo que es difícil entender cuán intensamente Dios desea prosperarnos―a pesar de que Él nos ha demostrado su deseo de hacerlo una y otra vez.
Por ejemplo, considera a Abraham. Dios lo hizo extremadamente rico. En Génesis 13:2, dice que era rico en ganado, en plata y en oro.
Luego, por supuesto está Salomón. La Biblia dice que él sobrepasó a todos los reyes de la Tierra en riquezas y en sabiduría.
Job, el siervo de Dios, poseía tanta fortuna que era considerado el más respetado de todos los hombres del oriente. Eso fue antes de que Satanás lo hiciera sufrir. Después, Dios lo bendijo con más del doble de lo que Satanás le había quitado.
Ahora, el problema radica en que la mayoría de los creyentes de hoy día se asustan al pensar en la gran abundancia que Dios les dio a esos hombres. Se asustan porque creen que esa clase de riquezas podría destruir sus vidas.
Dios dice: «la prosperidad de los necios los echará a perder» (Proverbios 1:32, RVR1960).
Eso no quiere decir que debes evitar la prosperidad. ¡Eso quiere decir que debes evitar ser un necio!
Te reto a que esta semana leas el libro de Proverbios y descubras lo que Dios dice acerca de las características del hombre necio. Pídele al Espíritu Santo que examine tu corazón. Si ves que te has comportado como los necios en algunas cosas, arrepiéntete y toma la decisión de no volver a caer en esa trampa.
Deja que la Palabra de Dios te inspire a dejar toda la necedad en el pasado y que avive tu fe en tu interior para que pueda salir y recibir aquello que como hijo redimido del Dios viviente, tienes derecho a recibir―no la maldición de la pobreza, sino ¡la bendición de la prosperidad!
Lectura bíblica: Génesis 15:1-6
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
El amor nunca falla. Sin él, nada da resultado; con él, no puede haber fracaso. Cuando vives en amor, no podrás fracasar.
Se requiere de fe para creer que el método del amor nunca fallará. La mente natural no puede comprenderlo porque el hombre natural y el mundo están gobernados por el egoísmo.
Pero cuando practicas el amor por fe y no buscas tus propios intereses, estarás poniendo al Padre celestial a obrar a tu favor. Mientras permanezcas en el amor, Dios Padre buscará tu beneficio. Él se asegurará de que triunfes. Caminar en amor ¡será de gran ventaja para ti!
El amor "ágape" es un poder diferente que te convierte en el amo de toda situación. Ningún arma forjada contra ti prosperará. Nadie tiene el poder de lastimar tus sentimientos porque tú no eres gobernado por tus sentimientos, sino por el amor de Dios.
Ese amor es revolucionario. Si entendiéramos completamente el gran beneficio de vivir en el amor de Dios, seguramente estaríamos compitiendo entre nosotros para ver quién amara más a los demás. Sin duda alguna, cada uno de nosotros sería ganador en esa competencia, porque a decir verdad, el amor es la clave segura para nuestro éxito.
Lectura bíblica: Romanos 12:9-21
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
No centres tu atención en lo que puedes ver en la esfera del mundo físico y natural. Todo lo que percibes es temporal y sujeto a cambio. Así que pon tu fe en el reino invisible y eterno. Las cosas eternas no están sujetas a cambio.
La Palabra de Dios es eterna. En ella hay 7.000 promesas acerca de cualquier situación que puedas enfrentar en la vida. Esas promesas nunca cambiarán, sin importar lo que suceda en este mundo en constante cambio.
No importa lo mal que tu cuerpo se sienta, la Palabra siempre dirá: «…Por sus heridas fueron ustedes sanados» (1 Pedro 2:24). No importa lo mal que luzca tu cuenta bancaria, la Palabra siempre dirá: «Así que mi Dios suplirá todo lo que les falte, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús» (Filipenses 4:19).
Tú no debes resignarte a la existencia precaria que el mundo te ofrece. Toma lo que la Palabra dice que puedes tener. Enfoca tu atención en las verdades eternas de Dios—no en las cosas que puedes ver—. Después de todo, esas cosas están sujetas a cambio.
Lectura bíblica: 2 Corintios 4:8-18
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Seguro has estado muchas veces en el valle de la decisión, balanceándote precariamente entre la victoria y la derrota. Por un lado, se encuentra la palabra del mundo escrita por Satanás que te dice: "No serás sanado"; por otro, la Palabra de Dios diciendo: "mi Palabra es un sí, y un amén" y «…Por sus heridas fueron ustedes sanados» (1 Pedro 2:24). ¿Quién será el que determine el resultado de todo? Tú lo serás. Tú serás el testigo decisivo.
Recuerdo a un hombre que me pidió que orara por él, y le dije: "La Palabra dice que eres sano". El hombre me interrumpió y dijo: "Sí, yo sé que dice eso, pero tengo este terrible dolor aquí…".
Lo miré a los ojos y le dije otra vez: "La Palabra dice que por la llaga de Jesús fuimos sanados". "Lo sé" —respondió él—, "pero tengo este terrible…".
Sacudí mi cabeza en forma negativa y le dije: "Escúchame, la Palabra dice que estás sano". Se sonrojó y dijo: "Sé lo que dice, pero tengo este…".
Finalmente, se quedó callado y me miró. Él no se había dado cuenta de que estaba dejando que los síntomas físicos fueran su evidencia. No le importaba lo que la Palabra le decía; él sólo creía en lo que podía ver y sentir.
Cuando se tranquilizó, le dije: "Mira, tú quieres que esté de acuerdo contigo y estás enojado porque no lo estoy; pero si lo hago, podrías morir. Ahora bien, si te pones de acuerdo conmigo y con la Biblia, podremos lograr que recibas tu sanidad".
De repente, lo entendió. Sus ojos se iluminaron: "¡Oh, alabado sea Dios! Comprendo lo que quiere decir. Entonces, ¡estoy de acuerdo con la Palabra de Dios!".
Le impuse mis manos, y Dios lo sanó en forma instantánea
¿Puedes verlo? Él recibió la sanidad cuando estuvo de acuerdo con Dios. Pudo haber recibido la sanidad en su habitación, mientras manejaba o en cualquier otro lugar. Pudo haberla recibido en el momento que decidiera ser el testigo decisivo.
Tu parte es orar y confirmar tu testimonio. Si lo haces, Dios te respaldará, y cuando Él te respalda, todo lo demás debe alinearse o quitarse de en medio. Tú eres el testigo decisivo. ¿Cuál será tu decisión?
Lectura bíblica: Mateo 18:15-20
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Satanás utiliza una estrategia muy sutil para controlar nuestra vida. La Biblia la llama lascivia, y significa "apetito descontrolado".
Se ha predicado que la lascivia es inmoralidad extrema; sin embargo, no empieza de esa manera. Al principio, la lascivia comienza con algunos pensamientos que parecen inocentes, pero que luego se multiplican más y más hasta convertirse en pecados de gravedad.
Por ejemplo, una tarde, cuando tenía nueve años, me dejé llevar por el deseo de maldecir. Sabía que no debía hacerlo; sin embargo lo hice. Tenía un pariente que era tan bueno para maldecir al estilo del oeste texano que yo creía que él había inventado las malas palabras. Me sentía curioso y quería experimentar qué se sentía.
Cuando por fin me despojé de toda restricción y empecé a proferir maldiciones, cierto mal ingresó a mi mente, el cual me afectó sobremanera por 20 años. Cierta ley fue activada y, como resultado, mi carne empezó a apoderarse de mí.
No dejes que Satanás se valga de la lascivia para perjudicarte. Decide obedecer, tanto en tu mente como en tu corazón, a Dios en las cosas pequeñas. Podrás evitar grandes fracasos si caminas en el Espíritu de Dios un paso a la vez. Y con el tiempo, alcanzarás mayores y mejores victorias.
Lectura bíblica: Efesios 4:22-31
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
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