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¿No es emocionante darse cuenta de que uno puede tener en el corazón los pensamientos, los sentimientos y los propósitos del corazón de Dios? ¿No es apasionante saber que el Creador del cielo y de la Tierra quiere ser un espíritu contigo y transmitirte Sus pensamientos?
En 1 Corintios 6:17 leemos que cuando te uniste al Señor, fuiste un espíritu con Él. El Señor se unió contigo para poder hablarte de corazón a corazón. Dios quiere esa armonía contigo para que conviertas en acciones Sus pensamientos y para que vivas tan cerca de Él que nunca carezcas de poder para vencer el mal de este mundo. Dios desea que estés tan sintonizado con Su Espíritu para que puedas sentir la compasión de Su corazón por los que sufren, por los que están heridos y por los que están agobiados por la enfermedad. Dios quiere ser uno contigo para ministrar por medio de tus manos, para que puedas cumplir Sus propósitos en la Tierra.
Renueva hoy tu determinación de vivir en unidad con tu Dios. Ponle atención al Espíritu de Dios en tu ser interior. Decide que obedecerás la voz del Espíritu, no la voz del mundo ni de la carne.
¡Deja que la mente de Cristo se manifieste!
Lectura bíblica: 1 Corintios 2
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Una de las cosas más emocionantes que he descubierto en cuanto al principio bíblico de la siembra y la cosecha, es el hecho de que las cosechas en las finanzas no ocurren por temporadas. Si uno siembra todo el año, podrá cosechar todo el año.
No me malinterpretes. No estoy diciendo que la cosecha será instantánea. Por lo general, no lo es. Quizás tengas que esperar varios meses. Lo que estoy diciendo es que si siembras de manera constante, cosecharás también de manera constante. Y si eres constante en echar tu pan sobre las aguas, con el tiempo te será devuelto con cada ola.
Por supuesto, algunos nunca llegan a disfrutar de manera constante esa clase de bendición. Eso se debe a que en vez de dar, sólo esperan recibir. Se paran en la playa y dicen: "Me pregunto, ¿dónde está mi prosperidad? Tan pronto como venga, comenzaré a dar".
La economía de Dios no funciona de esa manera. Él dijo: «Den, y se les dará una medida buena, incluso apretada, remecida y desbordante. Porque con la misma medida con que ustedes midan, serán medidos» (Lucas 6:38). Tú debes dar el primer paso. Debes enviar un barco antes de que un barco te regrese.
Piensa en ese principio la próxima vez que estés tentando a quejarte por las cosas que la vida te depara. Recuerda que todo lo que has sembrado en tu camino, será lo mismo que encontrarás más adelante. Si has sembrado duda, incredulidad y temor, eso mismo cosecharás. Si no has dado nada, no recibirás nada.
Tienes en tus manos las semillas de tu futuro. Toma ese paso necesario de fe, y úsalas para poner en movimiento el ciclo sobrenatural de bendiciones. Empieza hoy a sembrar una buena semilla tras otra. Con el tiempo, podrás disfrutar de una buena cosecha, ¡cada día!
Lectura bíblica: Lucas 6:31-38
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Has tenido alguna vez problemas para creer en la Palabra de Dios? ¿De veras crees que lo que está escrito en ella dará resultados en tu vida, o sólo estás mentalmente de acuerdo con eso?
Bueno, yo los he tenido. A veces las promesas de la Palabra me dejan asombrado. En ocasiones me he sentido tan derrotado y la situación ha estado tan mal, que se me ha hecho difícil creer que soy más que vencedor, aun sabiendo que Dios dice que lo soy.
Cuando alguna promesa de Dios te deje asombrado, medita en ella.
La meditación bíblica significa pensar y reflexionar en la Palabra de Dios; lo cual quiere decir, considerar un pasaje en particular y aplicarlo a tu situación una y otra vez hasta que quede grabado en tu conciencia.
Esa clase de meditación no sólo puede revolucionar tu vida como ninguna otra cosa puede hacerlo, sino también transformar tu forma de pensar. Eso es lo que le sucedió a Abram.
Cuando Dios le dijo por primera vez que se convertiría en padre de muchas naciones, Abram era un anciano. Su esposa, Sara, también lo era. Es más, ella había sido estéril toda su vida. ¿Cómo podría una pareja de edad avanzada y sin descendencia esperar tener un hijo, o que toda una nación saliera de ellos? Abram ni siquiera podía imaginarse tal cosa. Era una total contradicción a su forma de pensar.
Dios sabía la lucha mental que Abram tendría; por eso, no se limitó en darle sólo una promesa verbal, sino que le dio también una imagen de esa promesa para que meditara en ella. Lo llevó afuera en una noche estrellada y le dijo que observara el cielo y contara las estrellas—si es que podía—, y añadió: «Así será tu descendencia…».
¿Puedes imaginarte a Abram contemplando las estrellas, tratando de contarlas y llenando los ojos de su corazón con la promesa de Dios?
En eso consiste la meditación: en tomarse el tiempo para contemplar la promesa de Dios hasta que llegue a ser una realidad en tu corazón. Y una vez que te concentras en las promesas que Dios te ha dado, ponlas en funcionamiento en tu vida, así como Abram las puso a trabajar en la de él. No te limites tan solo leyendo la Palabra; medítala.
Lectura bíblica: Romanos 4:13-25
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
No es necesario que te preocupes si en ti no hay suficiente amor. La Palabra dice que el amor de Dios ha sido derramado en tu corazón por el Espíritu Santo. El amor de Dios habita en ti. Sólo necesitas tomar la decisión de permitir que éste fluya.
Repite ahora la siguiente oración:
En el nombre de Jesús tomo la decisión firme de vivir, a partir de hoy, la vida de amor y dejar que la ternura de Dios se manifieste por medio de mí para que sane los corazones heridos de quienes encuentre en mi camino.
Padre, enséñame a amar aun cuando las cosas salgan mal; a ser paciente y bondadoso cuando los niños necesiten atención; a pasar por alto las palabras rencorosas de mi cónyuge enojado; a regocijarme cuando otra persona en la oficina recibe el aumento que creí que yo necesitaba. Enséñame a hablar en amor y a desechar calladamente todo chisme y reemplazarlo con palabras de gracia.
Señor, Tu Palabra asegura que Tu amor ya está dentro de mí y que ha sido derramado en mi corazón. Por eso, tomo la decisión de quitar todo obstáculo que impida a ese amor fluir libremente hacia la vida de los demás. Dejo atrás los resentimientos y perdono a todos los que me han hecho el mal.
En los días venideros, hazme crecer, sobresalir y desbordarme en Tu amor. Ayúdame a ser lo que este mundo más necesita: un ejemplo vivo de amor. Amén.
Lectura bíblica: 1 Juan 4:7-17
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
El reposo de Dios. Si consideramos la vida tan agitada y ajetreada que llevamos, ese reposo pareciera como algo muy bueno, ¿cierto? Pero, ¿de qué se trata exactamente y cómo entramos en Él?
En los capítulos tres y cuatro de Hebreos se compara el reposo de Dios con la posesión de la Tierra Prometida por el pueblo de Israel. Esa tierra iba a ser un lugar donde todas las necesidades serían suplidas; un lugar donde serían libres de los ataques de sus enemigos; un lugar del que nadie podría sacarlos. Sólo debían entrar a la tierra y poseerla. Pero hubo algo que les impidió hacerlo: la incredulidad y la desobediencia.
Como creyentes, nosotros también tenemos la oportunidad de entrar a una Tierra Prometida de abundancia y paz; una tierra donde podemos descansar de nuestras luchas y disfrutar de la victoria de Dios. Para entrar en ella debemos hacer lo que el pueblo de Israel no hizo: confiar en Dios y obedecer Su voz.
¿Cómo alcanzas ese lugar de confianza y obediencia? Al conocer a tu Padre. Estando en comunión con Él por medio de la oración y de la Palabra: ¡esa es la labor que te adentrará a Su reposo!
Nunca olvidaré cuando recibí esa revelación. Había estado aprendiendo los principios de la fe y esforzándome por guardarlos. En ese entonces, parecía que deshacerme de la duda y la incredulidad sería difícil. Pero, un día, empecé a enfocarme en conocer al Padre en lugar de sólo conocer acerca de Él.
Cuando lo hice, Él empezó a darse a conocer. Me dio muestras de Su corazón, de Su naturaleza y de Su amor. Cuando me mostró cuánto quería hacer por Sus hijos, mi lucha se convirtió en paz, mi duda en confianza y mi temor en obediencia firme. Entonces, pude entrar en Su reposo.
Proponte conocer a tu Padre. Dedícate a esa tarea. Haz que sea tu "labor". ¡Él tiene una Tierra Prometida de reposo que aguarda por ti!
Lectura bíblica: Hebreos 4:1-11
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Crees de veras que necesitas guardar tu boca? La mayoría de los creyentes no lo creen. Pon atención a lo que dicen y te darás cuenta de ello. Por ejemplo, cuando se trata de la salud, dicen que confían en Dios; pero es probable que los oigas decir: "Estoy seguro de que me dará gripe. Todos los años es lo mismo. De hecho, será más fuerte de lo que creía, ya verás…".
¿Crees que esas personas reciben lo que dicen?
¡Claro que sí! Pregúntales unas semanas después, y su respuesta será que sí se enfermaron, tal como lo dijeron. Pero si tratas de decirles que hay cierta relación entre las palabras que dijeron y la enfermedad que adquirieron, te mirarán como si estuvieras loco.
Claro que si esas personas escudriñaran la Palabra de Dios y entendieran lo que dice acerca del tema, se darían cuenta de que las palabras que hablan ejercen un gran impacto en sus vidas y definen, casi literalmente, su futuro. Si eres un creyente nacido de nuevo, ya habrás visto los ejemplos más poderosos de ese impacto. Creíste con tu corazón y confesaste con tu boca que Jesús es el Señor, y esas palabras cambiaron el curso de tu vida por la eternidad. Sabes por experiencia propia el poder que tienen las palabras.
No obstante, si eres parecido a mí, te habrás dado cuenta de que es difícil ser constante cuando se trata de hablar palabras llenas de fe. Yo lo he hecho por muchos años; sin embargo, a pesar de todo ese tiempo y de todas las experiencias que he tenido, siempre debo tener cuidado con mis palabras.
El mundo que te rodea fluye en una corriente negativa. Como un río caudaloso, el mundo siempre está tratando de arrastrarte para que sigas esa corriente. Pero cuando vives por fe y hablas palabras de fe, es como estar remando contra la corriente. Puedes hacerlo, pero es un trabajo muy arduo. No puedes darte el lujo de tomar unas vacaciones en esa área. Si flaqueas un poco, la corriente empezará a llevarte río abajo.
Decide ahora mismo que guardarás la puerta de tus labios y que llenarás tu boca constantemente con la Palabra de Dios: «Hijo mío, presta atención a mis palabras; Inclina tu oído para escuchar mis razones» (Proverbios 4:20). Haz de la Palabra de Dios tu guarda, y todo lo que digas te llevará un poco más río arriba.
Lectura bíblica: Romanos 10:8-17
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
Si sientes el deseo de dar más pero las dificultades económicas no te lo permiten, quizás te sorprenda oír que lo que necesitas no es más dinero, sino un concepto espiritual nuevo. Sólo necesitas tomar la Palabra de Dios, y con ella destruir el concepto de pobreza que hay en tu mente, para reemplazarlo con la verdad de la abundancia de Dios. Entonces, más cosas vendrán por añadidura, incluyendo el dinero.
¿Cómo? Tómate el tiempo para pensar en las promesas de prosperidad que Dios te ha dado en Su Palabra, medita en ellas y cree que esas promesas se cumplirán en tu vida. Por ejemplo, empieza a verte como un dador generoso que ayuda a la gente necesitada. Considérate como alguien que siempre da en vez de alguien que está siempre en necesidad. Cada vez que lo hagas, la promesa de Dios será más real en tu vida y tu fe aumentará.
"¡Hermano Copeland! ¿Me estás diciendo que debo usar mi imaginación?"
Sí, eso es precisamente lo que estoy diciéndote. ¿Para qué crees que Dios te la dio? Tu imaginación unida a la Palabra de Dios es algo formidable. Pero no olvides que sin la Palabra, tu imaginación será mundana y te atará, en lugar de alimentar tu fe.
Sin embargo, quiero advertirte que formarse un concepto de esperanza diferente es difícil; especialmente cuando, por experiencias pasadas, existen dudas que bloquean el proceso. Por ejemplo, si has estado mal económicamente toda tu vida o la mayor parte de ésta, quizás te lleve más tiempo verte como alguien que prospera en Dios. Pero podrás lograrlo si permaneces firme en la Palabra.
Sólo sigue meditando en la Palabra de Dios. Con el tiempo tu mente se renovará y tu vida se transformará. Cuando llegues a ese punto, las dificultades económicas no podrán detenerte nunca jamás.
Lectura bíblica: 2 Corintios 8:1-14
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Sabías que Cristo abrió la puerta para liberarte del sentimiento de culpa que te ha tenido cautivo? No importa quién seas ni lo que hayas sido; no importa si eres una prostituta, un asesino, un ladrón, un narcotraficante o alguien que siempre asiste a la iglesia pero que no tiene a Cristo en su vida. La Biblia dice que hoy es el día de salvación.
Gozar de una nueva vida está al alcance de tan solo una oración.
Gloria y yo descubrimos esa vida hace más de 40 años. En realidad, Gloria dio el primer paso. Ella descubrió que en la Biblia dice que ni siquiera un gorrión cae sin el conocimiento de Dios. «Bueno —pensó ella—, si a Dios le importan hasta los gorriones, Él seguro sabe que mi vida en este momento es un desastre. Y si le importo, quizás pueda hacer algo con mi vida».
Ella no sabía nada de la Biblia; ni siquiera estaba segura de que Dios le daría otra oportunidad. Pero cuando ella le pidió que se hiciera cargo de su vida, algo sobrenatural sucedió en su interior: ella nació de nuevo.
Podrías decir: "Pero, ¿y mi pasado? Estoy lleno de sentimientos de culpa".
Cuando naces de nuevo y te conviertes en una criatura nueva en Cristo, tu vida pasada ya no te pertenece. ¿Acaso no sería absurdo sentirse culpable por la vida pasada de otra persona? ¿Qué pensarías si yo tomara una bebé en mis brazos y dijera: "Miren que niñita más linda. Pero acuérdense de su pasado". Pensarías que estoy loco. "¿Qué pasado? —dirías— Ella no tiene ningún pasado".
Bueno, eso mismo sucede cuando naces de nuevo: no tienes pasado alguno. Tu vida empieza de nuevo el día en que aceptaste a Jesucristo como el Señor de tu vida. Y si Satanás trata de recordarte lo malo que eras, dile que se equivocó de puerta.
Ya has sufrido demasiado. No tienes por qué esperar más. La puerta de la prisión está abierta. Atraviésala hacia Cristo, ¡y empieza una nueva vida hoy!
Lectura bíblica: Mateo 10:29-33
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¿Alguna vez te has decepcionado por las debilidades de tu carne? ¿Alguna vez has decidido nunca más volver a cometer cierto pecado, pero cuando llegó la tentación, caíste otra vez?
Nos ha sucedido a todos—incluso le ocurrió a Pedro, el discípulo—. Él juró que nunca negaría a Jesús, pero lo hizo. Hay algo que podemos hacer para no seguir cayendo en la misma tentación. Podemos "mantenernos despiertos y orar". Jesús les dijo eso a Pedro y a los demás discípulos cuando estaban en el huerto de Getsemaní. Él sabía que ellos iban a ser tentados y que la debilidad de la carne los vencería si no fortalecían su espíritu con la oración.
Nosotros también debemos hacerlo. Por eso en Judas 20 y 21 el Señor nos dice casi lo mismo que Jesús les dijo a Sus discípulos aquella noche: "Pero ustedes, amados, edifíquense [fundados] sobre su santísima fe…, orando en el Espíritu Santo, guardando y conservándose en el amor de Dios…" (AMP).
Dios sabe que la carne por naturaleza sigue la corriente del mundo y que, aunque nuestro espíritu renacido busca a Dios, la carne indisciplinada siempre está inclinada al pecado.
Por eso, Él nos ha dado la capacidad de orar en otras lenguas, de fortalecer nuestro espíritu, y de edificarlo hasta que tenga supremacía sobre la carne. Al orar en el espíritu, Romanos 8:26 nos dice que: "…el Espíritu [Santo] nos ayuda y nos anima en nuestra debilidad; pues no sabemos qué oración ofrecer ni ofrecerla como conviene, pero el Espíritu mismo suple nuestra petición e intercede por nosotros…" (AMP).
Por esa razón, el apóstol Pablo dijo: «Doy gracias a Dios de que hablo en lenguas más que todos ustedes» (1 Corintios 14:18). ¡Ésa es una de las herramientas más poderosas que Dios nos ha dado!
No te olvides de usarla. Sigue las instrucciones de Efesios 6:18 y ora "todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y mantente atento, siempre orando por todos los santos".
No cometas el mismo error que Pedro; cuando la tentación toque a la puerta, que no te sorprenda durmiendo. Estate preparado y asegúrate de que tu espíritu sea lo suficientemente fuerte para vencerla.
Lectura bíblica: Mateo 26:30-44
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
¡La misericordia de Dios es para siempre! Su deseo de obrar a favor de la humanidad sigue vigente en la Tierra. Su misericordia nunca se agota. Tampoco se ha debilitado ni ha disminuido.
«Alabemos al Señor… Su misericordia permanece para siempre». Grandes y poderosas cosas pasaban cuando el pueblo de Israel declaraba esas verdades. Son palabras de adoración y alabanza a Dios.
Cuando Salomón terminó de construir la casa de Dios, sonaron las trompetas y todos cantaron al unísono, con trompetas, címbalos y otros instrumentos de música alabaron al Señor diciendo: «¡Alabemos al Señor, porque él es bueno! ¡Su misericordia permanece para siempre!».
El rey Josafat designó a algunos para que alabaran al Señor, y que fueran delante del ejército cantando: «¡Demos gloria al Señor, porque su misericordia es eterna!» (2 Crónicas 20:21).
Han pasado miles de años desde que Dios declaró que Su misericordia es de generación en generación; y Él sigue mostrándonos Su misericordia hoy. Él abunda en misericordia para con los que le invocan. Atrévete a ensanchar tu fe para recibir la abundante misericordia de Dios, y confiesa con tu boca: "El Señor es bueno; Su misericordia es para siempre. ¡Su misericordia ha estado conmigo hasta el día de hoy!"
Lectura bíblica: 2 Crónicas 5:1-14
© 1997 – 2019 Eagle Mountain International Church Inc., también conocida como Ministerios Kenneth Copeland / Kenneth Copeland Ministries. Todos los derechos reservados.
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