Audiolibros para el Proceso Lector

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By Carlos Toledo VerdugoEducationLanguage Learning
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Audiolibros para el Proceso Lector episodes

  • 382 Cuento .. Una Curiosa Merienda

    Entre las hierbas de un bosque, cerca de un estanque había una flor roja y elegante.
    Una mañana la abeja se posó sobre ella y le dijo:
    –Disculpe, flor distinguida y elegante. Tengo un hambre apremiante, necesito comer su polen y volver a la colmena con vuelo danzante.
    –¡Adelante! –le contestó la flor......

    14 min
  • 381 La Persona Más Inteligente del Mundo

    Había una vez un cartero que trabajaba en un pueblo tan pequeño, que casi no tenía cartas que repartir. Solo alguna para el alcalde, otra para el médico o para algún
    vecino que tenía un hijo o hija viviendo en otra ciudad.


    Un día llegó al correo un paquete que el cartero debía repartir. Era raro, nunca llegaban paquetes, solamente cartas. El cartero lo miró por todos lados, lo tocó y lo
    movió sin conseguir adivinar lo que contenía.


    El cartero observó el lugar en que se escribe la dirección, pero en vez de eso decía: “Para la persona más inteligente del pueblo”.


    El cartero, cada vez más extrañado, no salía de su asombro. Nunca había visto una carta tan rara. ¿A quién debía entregar aquel paquete? ¿Quién era la persona
    más inteligente del pueblo?


    Para solucionar este misterio se le ocurrió inventar un juego: la persona que fuera capaz de subir al monte más alto de los alrededores sería el dueño del paquete misterioso. Por supuesto, él también debía subir al monte, ya que era el encargado de entregar el premio a la persona que resultara ganadora. 


    Todos los habitantes del lugar partieron dispuestos a llegar hasta la punta del monte más alto. El cartero esperó un tiempo, tomó su bicicleta y comenzó a subir. Cuando llegó a lo más alto del monte, no había nadie. Miró hacia todos lados, tomó el paquete
    y lo abrió. Dentro había un libro, pero no era un libro común y corriente, sino un libro completamente en blanco.

    En la primera página decía: “Como soy la persona más inteligente del pueblo puedo escribir en este libro mis ideas”.

    Y el cartero lo primero que escribió fue: “No es necesario subir al monte a pie,
    cuando se puede subir en bicicleta”.
    Y se fue a casa pensando que más tarde escribiría más cosas. Cuento popular.

    4 min
  • 378.- Los niños deben ser agradecidos y modestos. Chilepodcast

    1.     378.-   Los niños deben ser agradecidos y modestos. Chilepodcast 

    En tiempo de una carestía, un hombre rico hizo ir a su casa a veinte niños de los más pobres de la ciudad y les dijo: “En este canasto hay un pan para cada uno de vosotros. Tomadlo y volved todos los días a la misma hora hasta que mejoren los tiempos.”

    Los niños se precipitaron sobre el canasto y empezaron a gritar y a pelear, porque cada uno quería el pan más grade y más bonito; por último, se fueron sin dar siquiera las gracias. Solo Francisca, una niñita pobre pero aseada, se quedó parada modestamente al lado de la puerta, tomó el pan más pequeño, dio las gracias y se fue a su casa.

    Al día siguiente los niños se portaron tan mal como el anterior, y la pobre Francisca recibió un pan que apenas era como la mitad de los otros. Pero cuando llegó a la casa y la madre partió el pan, cayeron de adentro una cantidad de monedas de oro.

    La madre se asustó y dijo: “Lleva el dinero al caballero, seguramente lo ha puesto por equivocación dentro del pan.”

    Francisca llevó en el acto el dinero al caballero.

    Pero este dijo: “No, no ha sido por equivocación. He hecho poner el dinero en el pan más pequeño para premiarte a ti, pues eres modesta y agradecida y te contentas con poco. Si continúas siendo así, no faltará nunca quien te ayude.”

     

     

    5 min
  • 377.- La salud es un gran tesoro. Chilepodcast

    1.      377.-  La salud es un gran tesoro.    Chilepodcast

    Antonio salió una vez al campo. Después de mucho caminar llegó cansado y de mal humor a una posada; allí se hizo servir un vaso de agua y un pedazo de pan. Pero estaba descontento porque había hecho su viaje a pie y porque no tenía dinero para almorzar mejor.

    Poco después paró a la puerta de la posada un coche; dentro de él venía un caballero, que se hizo llevar un buen pedazo de carne y una  botella de vino.

    Antonio miró de mal humor al caballero y dijo: “¡Ojalá pudiera yo hacer lo mismo!” El caballero lo notó y dijo: “¿Estarías tú dispuesto a cambiar conmigo?” “¡Por supuesto!, bájese usted del coche y deme todo lo que usted tiene; yo le daré también todo lo que tengo”

    En el acto ordenó el caballero a su criado que lo levantara de su asiento, pero ¡qué horror!, sus pies estaban tullidos; el caballero no podía mantenerse en pie. El criado hubo de sostenerlo hasta que trajeron las muletas, sin las cuales no podía dar un paso.

     

    “¿Qué hay?, estás todavía dispuesto a cambiar conmigo?” “¡No, por Dios!” contestó Antonio con espanto. “Yo aprecio mis piernas mucho más que cien caballos juntos. Más vale comer sólo pan y estar bueno y sano que comer carne y tener que hacerse conducir como un niño pequeño.” Y después se levantó y se fue. “Tienes razón,” le gritó el caballero; “si tú pudieran darme tus buenas piernas, yo te daría mi coche, mis caballos, mi plata, y todo lo que tengo. Un hombre pobre y sano es mucho más feliz que uno rico y tullido”.

    5 min
  • 376.- El ladrón de manzanas

    1.    376.-       El ladrón de manzanas

    Antonio era un muchacho muy travieso. Al pasar una vez por una quinta, divisó en el suelo una cantidad de bonitas manzanas. Creyendo que nadie lo notaría, se entró a la quinta por un portillo muy estrecho de la tapia, recogió las manzanas y se rellenó con ellas todos los bolsillos. Pero luego llegó el dueño con un bastón en la mano. Al verlo, Antonio corrió tan ligero como pudo hacia la tapia y trató de escaparse por el portillo. Pero como tenía los bolsillos rellenos de manzanas, se quedó atajado y no pudo salir.

     

    Luego lo alcanzó el dueño, lo tomó y lo soltó después de haberle dado un buen número de bastonazos y de haberle quitado todas las manzanas. Antonio tuvo que pagar muy cara su maldad.

    3 min
  • 375.- El Hombre con la Pierna de Palo.

     

    Pasaba un día por una aldea un pobre hombre que tenía una pierna de palo. Pedro jugaba en la calle con varios niños amigos suyos. Al ver al pobre hombre, Pedro corrió detrás y empezó a burlarse de él y a remedar su manera de andar.

    El hombre se dio vuelta, y mirando con tristeza al muchacho, le dijo: “He peleado como soldado por la patria, en una batalla recibí un balazo, y a consecuencia de él perdí la pierna; esta pierna de palo no merece, pues, tus burlas.”

    Estas palabras conmovieron a todos. Los niños se sacaron la gorra y saludaron respetuosamente al hombre. Pedro no se atrevía a levantar los ojos de vergüenza. Desde aquel día no se volvió a burlar más de los desgraciados.

    3 min
  • 374.- El niño rabioso. chilepodcast

    1.     374.-    El niño rabioso.   chilepodcast

    Óscar, un niño de diez años, tenía varios hermanos. Su madre era muy pobre y tenía mucho que trabajar para sostener a su familia. Muchas veces, cuando salía, recomendaba a Oscar que cuidase de sus hermanitos menores, pero Oscar no lo hacía de buena voluntad, porque así no podía jugar con otros niños.
    Una de sus hermanitas se llamaba Rosita y tenía solo un año. Un día dijo la madre a Oscar: “lleva la niña al jardín y cuida que no le suceda nada”. Oscar obedeció de muy mala gana. Después de pasar un rato con su hermanita en el jardín, se dijo para sí: “No me gusta tener que cuidar siempre a los niños. Mientras yo estoy aquí, mis compañeros juegan y se divierten”. Y luego se fue dejando sola a la niña, quien se puso a llorar y gritar. Oscar volvió muy enojado y le dio un empujón. La niñita cayó sobre una piedra y quedó sin sentido.
    Muy asustado, Oscar la levantó y la llevó a su madre. Esta, al ver a la niña sin sentido y muy pálida, gritó espantada: “la niña está muerta.” Entonces todos se pusieron a llorar y a lamentarse.
    Luego llegó el médico y dijo: “La niña no está muerta, pero está muy enferma y es difícil que viva.” Mientras la madre hacía los remedios ordenados por el médico, Oscar se retiró compungido a un rincón del cuarto. El muchacho lloraba amargamente y sentía el mayor arrepentimiento. Por fin la niñita sanó, Oscar confesó su mala acción, y dijo a su madre: “He pasado el susto más grande de mi vida, pues pensé que mi hermanita no sanaría. Nunca más volveré a ser rabioso, ni volveré a tratar mal a mis hermanitos.

    5 min
  • 373.- La honradez premiada.- chilepodcast

    1.      373.-    La honradez premiada.-         chilepodcast

    María encontró un día en el patio de su casa un huevo. Llena de alegría corrió a decir a su madre: “Mire, mamá, el huevo que me he encontrado”. La madre contestó: “este huevo no te pertenece a ti, sino a la vecina. Seguramente ha volado una de sus gallinas a nuestro patio y ha puesto allí el huevo. Es necesario que lo devuelvas”.

    Obedeciendo a su madre, María llevó el huevo a la vecina. Esta se alegró mucho de la honradez de María y de su madre, que era muy pobre, y dijo: “para premiar tu honradez, quiero regalarte el huevo; pero te lo guardaré algunas semanas”.

    4 min

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