Existen evidencias científicas de lo que ocurre en nosotros cuando practicamos la gratitud, co tribuye al buen funcionamiento cerebral, se segrega grandes cantidades de dopamina, que tiene un efecto analgésico y es de gran ayuda para el procesamiento del dolor, también se produce grandes can3de serotonina, que es la hormona de la felicidad, por lo que se inhibe la tristeza y la depresión. Hagamos de la gratitud hacia Dios y hacia las demás personas nuestro estilo de vida y tendremos beneficios en la salud y abre las puertas de bendición del Señor so re nuestras vidas.