Rafael Doménech, de BBVA Research, repasa el análisis publicado en el Situación España de Marzo 2024 desvelando que la economía española creció en el 2023 un 2,5% y el 2024 ha comenzado con señales de aceleración. Se observa, por ejemplo, en los datos de empleo y en particular en los de afiliación a la Seguridad Social desde el verano pasado, también en el consumo privado, el que hacen los nacionales en España como los extranjeros que visitan el país, y adicionalmente por la mejora en las exportaciones, concretamente de servicios tanto de turismo como de aquellos no turísticos.
Entre los factores que están detrás de la revisión de seis décimas del crecimiento para 2024 (desde el 1,5% hasta el 2,1%) destaca el descenso de los precios de la energía, lo que ha conllevado a su vez una disminución de la inflación, y por lo tanto una mejora de la capacidad de compra de las familias. Además, resalta que la política fiscal está siendo más expansiva de lo que se esperaba, principalmente porque se han prorrogado en el tiempo algunas de las medidas que se adoptaron para hacer frente a la crisis energética y a la guerra en Ucrania, y luego los fondos NGEU han alcanzado ya una velocidad de crucero. A todo esto se une, por segundo año consecutivo, el fuerte aumento de la inmigración, es decir la población residente pero que viene de otros países. En cualquier caso, subraya que, mientras que el empleo aumenta a ritmos mayores que el PIB, sin embargo se está viendo un deterioro de la productividad.
Para el 2025, revela que el avance se reduciría 0,5 pp respecto al escenario anterior, hasta el 2,0%. La necesidad de iniciar el ajuste en las cuentas públicas y la debilidad prevista de la economía de la eurozona explican este deterioro.