En Finlandia se venía acuñando, e imitando, monedas desde la Edad Media, pero no se puede hablar de una ceca finlandesa, en el sentido industrial del término, hasta mediados del siglo XIX. En esas épocas el Gran Ducado de Finlandia formaba parte del Imperio Ruso. Durante prácticamente todo el siglo XIX el zar de Rusia fue también el Gran Duque de Finlandia. Bien es cierto que Finlandia gozaba de cierta autonomía con respecto al resto del imperio. Pero no en materia monetaria: en 1850 en Helsinki se utilizaba el mismo rublo que estaba en uso en Moscú.