Danbury, Connecticut, se ha convertido en la comunidad más reciente en ser blanco de una operación federal masiva contra la inmigración. Según se ha informado, agentes del ICE esperan en las paradas de los autobuses escolares, esperando a que los niños se suban, para luego detener a sus padres. Los agentes también han arrestado a personas afuera de edificios de apartamentos, en retenes de tráfico, en parques, cerca de una escuela primaria y frente a una guardería. Juliana Soares, organizadora principal del grupo activista Danbury Unites for Immigrants, declaró, "Realmente lo hemos descrito como una situación en la que la administración aterroriza a nuestra ciudad, porque así es como se sintió. Las calles estaban vacías. Los niños no iban a los entrenamientos ni a la escuela. (...) A menudo, agentes enmascarados cortaban el paso en la calle simplemente para secuestrar a personas. (...) Hacen una demostración espectacular de fuerza e intimidación en el estacionamiento de un supermercado, donde simplemente caminan como si estuvieran cazando a su próxima víctima." El alcalde de Danbury, Roberto Alves, quien en el pasado fue indocumentado, afirmó que el miedo ahora conlleva el temor a la brutalidad, no solo a la deportación.
Danbury, Connecticut has become the latest community to be targeted with a mass federal immigration crackdown. ICE agents have reportedly been waiting at school bus stops, waiting for the children to board the bus, and then detaining their parents. Agents have also arrested people outside apartment buildings, at traffic checkpoints, in parks, near an elementary school, and outside a daycare center. Juliana Soares, lead organizer for the activist group Danbury Unites for Immigrants, said "We really have been describing it as the administration terrorizing our city, because that is what it felt like. The streets were empty. Kids stayed home from practice. Kids stayed home from school. (…) Masked agents often would shut down the street to just abduct people. (…) They just do a gross display of force and intimidation in a grocery store parking lot, where they're just walking around, kind of hunting their next target." Danbury Mayor Roberto Alves, himself formerly undocumented, said the fear now includes brutality, not just deportation.