"Horror Loci" significa "Horror al lugar" y es uno de muchos términos (poco conocidos) que nos heredaron los padres y madres del desierto. Más que historias de fantasmas, este término explica por qué muchos nos sentimos tentados a creer que hay ciertos lugares, personas, comunidades, trabajos, relaciones que son tierra seca, en donde no podemos ser santos ni felices. Dirían los padres del desierto, "le tenemos horror al lugar". La invitación de estos sabios es a superar ese "horror" y reconocer que en cualquier lado, en cualquier momento, podemos ser santos.
Y aquí viene entonces la siguiente pregunta, si podemos ser santos donde sea, ¿Para qué discernir qué estudiar, a qué estado de vida me siento llamado, con quién casarme, etc.? Si al cabo da igual...
No, no da igual, dirían los padres del desierto. La respuesta comienza con "balance" pero ojalá este capítulo dé algunas pequeñas lucecitas al respecto.