El proyecto Cartografía de la Memoria surge como un ejercicio vital de resistencia simbólica. Esta iniciativa, liderada por instituciones como la Universidad Nacional y centros de memoria, busca identificar y visibilizar lugares donde ocurrieron violaciones a los Derechos Humanos contra el movimiento estudiantil.
A través de mapas colectivos, las comunidades educativas logran:
Dignificar a las víctimas: Al documentar casos de asesinatos y desapariciones, se contrarresta el olvido impuesto por el estigma.
Transformar el espacio: Lugares antes marcados por el miedo se resignifican como territorios de paz y memoria colectiva.
Romper el silencio: La cartografía permite que los actores educativos se reconozcan como parte de una historia compartida de lucha y no como sujetos peligrosos.
Hoy en calentando la palabra, nuestro diálogo y análisis tendrá como centro el tema de la estigmatización en las universidades públicas.