El presidente Gustavo Petro ha realizado significativos cambios en la cúpula militar de Colombia, designando nuevos altos mandos en respuesta a recientes crisis de seguridad. Entre los nombramientos destaca el general Hugo Alejandro López Barreto como nuevo comandante del comando general de las fuerzas militares, reemplazando al almirante Francisco Cubides. Este movimiento se produce tras incidentes de violencia en municipios como Buenos Aires y Aguachica, donde se evidenció la falta de reacción de las fuerzas militares. La decisión busca fortalecer la defensa de la democracia y mejorar la capacidad de respuesta ante amenazas. Con un enfoque en la seguridad, el nuevo liderazgo militar enfrenta el reto de restaurar el orden público en un contexto de creciente violencia y desabastecimiento en regiones afectadas por grupos armados. La situación en áreas como Tibú y El Tarra es crítica, con denuncias de desabastecimiento de alimentos y medicamentos. Este análisis detalla los cambios y sus implicaciones para la seguridad nacional.