Bendiciones en este nuevo comienzo de mes, para todos los que nos acompañan nuevamente en esta cita.
Cada vez que hablamos de santidad, parece algo lejano a nuestras posibilidades.
Pero cada vez que aprendemos una nueva historia de nuestro catálogo divino, nos damos cuenta que ser santo hace parte de ser humano.
Conozcamos más historias interesantes, de los santos…
Y los santos que son venerados hoy, 1 de marzo, son:
San David de Gales, obispo, San Albino de Anjou, obispo; San Félix III, papa; Santa Inés Cao Kuiying, catequista y mártir; San León de Vasconia, obispo y mártir; San León Lucas, obispo y mártir;
San Rosendo de Celanova, eremita y abad; San Siviardo, abad; San Suitberto, abad y obispo; Beato Cristóbal de Milán, presbítero y Beata Juana María Bonomo, abadesa.
El día de hoy, conoceremos la vida de una santa, que habiendo prestado el noble servicio a la Iglesia de ser catequista, dio su vida por Jesús en medio de las duras persecuciones del imperio chino.
Ella es Santa Inés Tsao Kueiying
Cuando ella estaba ayudando en Yaoshan, en 1856, el gobierno local decidió tomar algunas medidas contra los cristianos que vivían en esa zona e Inés fue arrestada por las autoridades, junto a otros creyentes.
Sin embargo, días después fueron liberados sus compañeros, excepto un sacerdote de nombre Ma, y ella.
El padre Ma falleció en prisión, mientras que ella sufriría el martirio más adelante.
El juez que la iba a juzgar quiso que renegara de su fe, pero ella se negó.
El magistrado del lugar utilizó primero la táctica de seducirla con palabras bonitas para conseguir que negara la fe, pero ella se mantuvo inconmovible. Luego la amenazó con la tortura, pero ella no demostró ningún miedo.
Por último, el 27 de febrero, la encerró en una jaula tan pequeña que sólo podía permanecer en pie, pero su espíritu no claudicó.
De allí no saldría viva, por las condiciones de su retención.
"¡Dios, ten misericordia de mí! ¡Jesús, sálvame!"
Luego, gritó con fuerte voz:
Murió tres días después, el 1 de marzo de 1856 a los 35 años.
Beatificada el 27 de mayo de 1900, por el Papa León XIII y canonizada el 1 de octubre de 2000, por el Papa Juan Pablo II junto a otros 120 mártires encabezados por Agustín Zhao Rong.
Oremos con Santa Inés y los catequistas para que sigan siendo luz y sal en el mundo con su valentía y testimonio, con esta hermosa oración del papa Juan Pablo II:
Señor, haz que yo sea tu testigo, para comunicar tu enseñanza y tu amor. Concédeme poder cumplir la misión de catequista, con humilde y profunda confianza. Que mi catequesis sea un servicio a los demás, una entrega generosa y viva de tu Evangelio. Hazme verdadero educador de la fe, atento a la voz de tu Palabra, amigo sincero y leal de los demás, especialmente de mis compañeros catequistas.
Que sea el Espíritu Santo quien conduzca mi vida para que no deje de buscarte y quererte; Señor, te sirvo a Ti y a la Iglesia unido a tu Madre María; que como ella, yo sepa guardar tu Palabra y ponerla al servicio del mundo. Amén.
Valoremos la libertad que tenemos todavía en nuestro país para vivir la fe.
Y reconozcamos que debemos estar constantemente aprendiendo y compartiendo la sabiduría de Dios,
Para que se restaure la paz y la armonía en nuestros pueblos.
Santa Inés Tsao Kueiying,