El Catálogo Divino abre sus páginas para compartirte una nueva historia de santidad.
Los santos han dejado a Dios obrar en su corazón, por eso han transformado sus debilidades en virtud y han alcanzado el amor heroico a imagen del Divino Maestro.
En este 13 de noviembre, recordamos a algunos de estos héroes del amor y la virtud, que dieron gloria a Dios con su vida.
Hacemos memoria de: los santos Mártires Antonino, Nicéforo, Zebinas y Germán, y Manate, virgen; San Mitrio, laico; San Bricio de Tours, Obispo;
Santos Mártires Arcadio, Pascasio, Probo y Eutiquiano; San Leoniano, Abad; San Quinciano, Obispo; Santos Florencio, Obispo y Amancio, presbítero;
San Dalmacio, Obispo; San Himerio, Ermitaño; San Eugenio de Toledo, Obispo; Santa Maxelendis, Vírgen y mártir; San Nicolás I, Papa;
San Abbón, abad; Beato Varmundo de Ivrea, Obispo; San Homobono Tucenghi, Laico; Santa Agustina (Livia) Pietrantoni, virgen;
Beato Juan Gonga Martínez, joven laico y mártir; Beata María del Patrocinio de San Juan Giner Gómis, Vírgen y mártir;
Beatos Pedro Vicev, Pablo Dzidzov y Josafat Mateo Siskov, presbíteros, religiosos y mártires; San Artémides Zatti, religioso;
Beata María Teresa de Jesús Scrilli, virgen; Beato Carl Lampert, presbítero y mártir; Beata María Carola Cecchin, virgen;
Nuestro Catálogo Divino abre sus páginas para darnos a conocer al santo de la bicicleta, el pariente de todos los pobres y enfermero santo de la Patagonia.
Se trata de San Artémides Zatti.
Pidamos la intercesión de este santo enfermero:
Oh Dios, que en los humildes y sencillos revelas tu amor de Padre por la intercesión de San Artémides Zatti, salesiano coadjutor, “pariente de todos los pobres” y buen samaritano, concédenos saber reconocer y servir en cada hermano que sufre a Cristo tu Hijo. Él que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Tener sentido del humor es algo más que estar de buen humor. El sentido del humor nos ayuda a ver el lado bueno, positivo y divertido de las cosas.
También nos ayuda a estar alegres en medio de situaciones difíciles. Nos hace gustar un poco de esa alegría que sólo será plena en el cielo.
La alegría tiene mucho que ver con el amor, es fruto de amar a Dios y a los demás. La tristeza en cambio es consecuencia del egoísmo, de buscar sólo el propio interés.
Es por ello que San Artémides Zatti fue un santo alegre, generoso al extremo y pleno de amor.
San Artémides Zatti,
Ruega por nosotros.