Por décadas, niños o menores de edad inmigrantes que habían sufrido maltrato, abandono o negligencia por parte de uno de sus progenitores, podían recibir en los Estados Unidos un Estatus de Inmigrante Juvenil Especial o Estatus Especial para Jóvenes Inmigrantes —como también se le conoce— que los protegía de ser deportados a sus países de origen.
El proceso es largo. Lleva años y por mucho tiempo se creyó que el gobierno federal los había reconocido como jóvenes vulnerables, que esperaban una oportunidad de obtener un estatus legal permanente, mientras sus casos sorteaban los tribunales.
Esa comprensión se ha venido poniendo a prueba durante la segunda administración de Donald Trump, quien revocó oficialmente la política de acción diferida automática, quitando la protección de no ser deportados a quienes no contaban con residencia permanente.
Una investigación del periódico Newsday revela que en Long Island, en Nueva York, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE por sus siglas en inglés) han arrestado y detenido al menos a una docena de personas con Estatus de Inmigrante Juvenil provenientes de Centroamérica.
Así que para hablar sobre cómo ha cambiado este programa, las detenciones a este grupo y sus historias, invitamos a Josefa Velásquez, periodista investigativa de Newsday, quien es autora del reportaje de Newsday.