Un día quise hacer mil cosas para sentirme más productivo, y el resultado es que hice más cosas pero no me sentí bien, algunas no quedaron como quise, otras no logré terminar, e incluso hubo otras que disfruté de hacerlas y lamenté no dedicarle más tiempo, fue ahí donde me di cuenta que la productividad pasa por hacer las cosas bien y no la cantidad que hacemos, también aprendí otras cosas que vi reflejadas en un movimiento llamado Slow que poco a poco ha ido ganando espacio y hoy compartiremos con uno de sus principales referentes, autor del elogio a la le lentitud, Carl Honoré.