¿Te has puesto alguna vez a pensar
en cómo todo pasa y el café se enfría?
Yo sí, y es más común de lo que crees
suelo pensar que de igual forma es la vida:
empezamos como los granos,
en algún punto nos quebramos;
quedamos hechos trizas,
hechos polvo;
pero tenemos al mejor Barista de todos:
Dios
quien nos recoge así pulverizados
molidos en miles de pedazos,
y como fuente de agua viva nos convierte en algo más,
algo especial,
algo con lo cual podemos servir a los demás.
episodio inspirado en el poema "todo pasa y el café se enfría" publicado por mis amigos de @extranjeroblog