La historia de Mefiboset es un ejemplo de cómo Dios nos invita a dejar nuestra vida de miedo y temor, y aceptar nuestra verdadera identidad como hijos e hijas de Dios. Al igual que Mefiboset, a menudo nos sentimos como huérfanos, pero la verdad es que somos herederos de todo lo que Dios tiene para nosotros. En este mensaje, exploramos cómo podemos cambiar nuestra mentalidad acerca de Dios y aceptar su invitación para vivir en plenitud.