Hoy celebramos 27 de años de nuestra Comunidad y este último año no ha sido fácil. Todo este tiempo ha sido como ir río arriba: tiempo difícil en la salud, los recursos, las emociones, las relaciones, en hacer cambios para adaptarnos a tantos retos que en muy corto tiempo nos ha tocado enfrentar. Pero Dios en un solo instante puede cambiar la marea. El punto es que, si no luchamos, si no nos esforzamos, terminaremos en alta mar: resignados y a punto de tirar la toalla.